
What is consciousness?
What is sleep?
What is dead?
Three questions that have been asked for centuries and that many philosophers have cracked their heads over.
And not only philosophers; neurologists, psychiatrists, writers, brain-surgeons, sleep-specialists, dream-catchers,goe-roes, priests etc. etc.
And laymen of course. Laymen like me!
Would I then have anything sensible to say in the midst of all this hullabaloo?
That may be judged at the end of my writing!
Joost Gielen
This book is about a search for what consciousness is.
About why, when we sleep, we are “not there”.
About the staggering composition of a cell, which may be the key to our consciousness.
A (R)EVOLUTIONARY IDEA !

YOU LIVE BECAUSE YOUR BLOOD FLOWS,
NOT BECAUSE YOUR HEART BEATS
¿Qué es el sueño? ¿Qué es la muerte? Tres preguntas que se plantean desde hace siglos y sobre las que muchos filósofos se han roto la cabeza. Y no sólo filósofos; neurólogos, psiquiatras, escritores, cirujanos cerebrales, especialistas en el sueño, cazadores de sueños, curas, etc., etc. Y los profanos, por supuesto. ¡Laicos como yo! ¿Tendré entonces algo sensato que decir en medio de toda esta algarabía? ¡Eso se podrá juzgar al final de mi escrito! Joost Gielen Este libro trata de la búsqueda de lo que es la conciencia. Sobre por qué, cuando dormimos, “no estamos ahí”. Sobre la asombrosa composición de una célula, que puede ser la clave de nuestra conciencia. ¡UNA IDEA (R)EVOLUTIVA ! todas las páginas cada noche VIVES PORQUE TU SANGRE FLUYE NO PORQUE TU CORAZÓN LATA La conciencia es un estado en el cual el sujeto es consciente de algún objeto externo a un estado dentro de sí mismo. Dada la dificultad de su definición, ha sido entendida en términos diversos, tales como sintiencia, qualia, subjetividad, la habilidad de experimentar o de sentir, estado de consciencia, o la experiencia de tener un yo o de tener un alma. la conciencia también nos ayuda a controlar nuestra acciones brutos En filosofía, una de las definiciones más populares es la de consciencia como el hecho de que existe algo (un estado o una cualidad) que “es como” o “se siente como” ser o estar de alguna manera. En un artículo, Thomas Nagel ejemplifica con la consciencia de un murciélago, en el sentido de que deber existir algo así como el estado o cualidad de ser un murciélago (ese “algo” de ser un murciélago). Existe el análogo estado o cualidad de ser una persona u otra. A pesar de la dificultad en la definición concreta de consciencia, la mayoría de los filósofos coincide en que existe un fenómeno subyacente a la intuición que tenemos de ser “conscientes” del mundo y de nosotros mismos. La filosofía occidental, desde los tiempos de Descartes y Locke, ha tenido dificultades para comprender la naturaleza de la consciencia e identificar sus propiedades esenciales. Algunos de los problemas sobresalientes incluyen: ¿El concepto es coherente a nivel fundamental? ¿Puede explicarse en términos mecánicos? ¿Existe consciencia en otros seres aparte de los seres humanos y cómo se reconoce? ¿Cuál es la relación entre consciencia y lenguaje? ¿Se puede entender la consciencia en términos que no requieran una distinción entre propiedades o estados mentales y propiedades o estados físicos? O la pregunta que surge en el campo de la inteligencia artificial de si es posible que computadores o robots desarrollen consciencia. Gracias a desarrollos tecnológicos durante las últimas décadas, la investigación sobre la consciencia se ha convertido en un tema de investigación interdisciplinaria en la ciencia cognitiva, con importantes contribuciones de los campos de la psicología, antropología, neuropsicología y neurociencia. El foco primario de las investigaciones consiste en entender lo que significa que cierta información sea consciente o esté en la consciencia, es decir, en determinar los correlatos neurales y psicológicos de la consciencia. Índice Coherencia del concepto Tipos de consciencia Visión científica Filosofía dialéctica Impacto social Bibliografía Referencias Coherencia del concepto Los filósofos difieren de la mayoría de las personas en su intuición con respecto a la naturaleza de la consciencia. Mientras que la mayoría de las personas tiene una fuerte intuición con respecto a la existencia de lo que entienden como “consciencia”. Los escépticos radicales argumentan que esta percepción es falsa, ya sea porque el concepto de consciencia es incoherente o porque las intuiciones al respecto están basadas en ilusiones. Gilbert Ryle argumenta que la definición tradicional de consciencia se da desde una perspectiva tradicional cartesiana que distingue de modo erróneo entre mente y cuerpo, o entre mente y mundo. Propone, por tanto, no hablar de mentes, cuerpos y el mundo, sino que de individuos o personas, que actúan en el mundo. Al hablar de “consciencia” se comete por tanto el error de separar la consciencia de hechos comportamentales y lingüísticos. En términos más generales, muchos filósofos han expresado su frustración sobre la dificultad de producir una definición que no sea circular o confusa. Tipos de consciencia Muchos filósofos han argumentado que la consciencia es un concepto unívoco que la mayoría de las personas es capaz de entender en forma intuitiva, a pesar de la dificultad de definirlo. Otros, sin embargo, argumentan que los niveles de desacuerdo con respecto a lo que es indican que se trata o bien de algo que significa diferentes cosas para diferentes personas, o bien de un hiperónimo que comprende una variedad de conceptos sin ningún elemento simple en común. El filósofo Ned Block propone la distinción entre dos tipos de consciencia que él llama “fenomenal” (P-consciousness) y “de acceso” (A-consciousness). La fenomenal son los datos brutos de la percepción: formas, colores, sonidos, sensaciones, emociones y sentimientos, que tienen como eje central los estímulos en el cuerpo. Esas experiencias, consideradas con independencia de su impacto en el comportamiento, se denominan qualia. Por el contrario, consciencia de acceso es el fenómeno por el cual se accede a la información en la mente para producir reportes verbales, razonar y controlar el comportamiento. Así, información sobre lo que se percibe cuando percibimos algo involucra la consciencia de acceso; así como cuando hay introspección, i.e., la información sobre nuestros pensamientos; también cuando recordamos algo sobre el pasado, etc. Algunos filósofos, como Daniel Dennett, han criticado la validez de esta distinción, pero muchos otros la han aceptado. David Chalmers ha argumentado que la consciencia de acceso puede ser explicada en términos mecánicos (i.e. en principio como procesos físico-químicos en el cerebro), pero que entender lo que es la consciencia fenomenal es mucho más complicado. El lo llama el problema difícil de la consciencia. Sin embargo, algunos filósofos piensan que existen más tipos de consciencia que los dos descritos por Block. William Lycan, por ejemplo, menciona en su libro Consciousness and Experience que se puede identificar al menos ocho tipos distintos. Hay debate acerca de si la consciencia fenomenal y la de acceso siempre coexisten o si se pueden concebir por separado. Aunque la posibilidad de consciencia fenomenal sin consciencia de acceso es más aceptada, también se han postulados ejemplos hipotéticos de consciencia de acceso sin consciencia fenomenal. Block sugiere que en el caso de un “zombie” éste puede ser computacionalmente idéntico a una persona pero carecer de subjetividad. No obstante, Block se inclina a negar la posibilidada real, a pesar de aceptar en principio la posibilidad conceptual. A partir del surgimiento de la física de Newton y su visión del universo como un lugar gobernado por leyes físicas, algunos filósofos se han esforzado por encontrar una explicación de puro materialismo al problema de la consciencia. Visión científica Considero a la conciencia como algo fundamental. Max Planck.1? El examen científico de la conciencia, que estaba ya contenido en las ideas de Locke y Leibniz, comenzó a desarrollarse en el siglo XIX. Wilhelm Wundt creó un laboratorio de estudio de la conciencia. Su propósito era investigar cómo se forman las sensaciones, las imágenes en el cerebro, la memoria, las percepciones de tiempo y espacio, etcétera. Wilhelm Wundt desarrolló su trabajo sobre la base del único medio de que disponía, que era la introspección: es el propio individuo quien mejor puede examinar el comportamiento de su conciencia. Filosofía dialéctica La consciencia es definida como “la reproducción por el individuo de la imagen ideal de su actividad tendente a una finalidad y de la representación ideal en ella de las posiciones de las otras personas. La actividad consciente del hombre está mediatizada por el colectivo; durante su realización el hombre toma en cuenta las posiciones de los otros miembros del colectivo”. La consciencia del individuo es la forma subjetiva, ideal, en que se presentan sus relaciones sociales reales, su existencia real.2? Impacto social En paralelo a las ideas de Freud, el marxismo (inspirado en la filosofía de Hegel) sostenía que la conciencia de clase era determinante en los actos de los seres humanos, llevando el concepto de consciencia al terreno político práctico y definiendo de hecho al ser humano por sus decisiones en tanto partícipe de un grupo social. Bibliografía Millán-Puelles, A., La estructura de la subjetividad, Madrid, 1966. Trata sobre la relación entre la conciencia y la subjetividad, a través de un análisis fenomenológico-ontológico de los actos de conciencia. Referencias Conciencia, fe, razón, ciencia, religión Davídov Vasili, La enseñanza escolar y el desarrollo psíquico, Investigación psicológica teórica y experimental, Editorial Progreso, Moscú, 1986, 277p, 5-01-000621-9, Impreso en la URSS Control de autoridades Proyectos WikimediaWd Datos: Q7087Commonscat Multimedia: Consciousness IdentificadoresBNF: 131628282 (data)GND: 4006349-5LCCN: sh85031226NDL: 00564260Microsoft Academic: 186720457Diccionarios y enciclopediasBritannica: urlIdentificadores médicosMeSH: D003243 Categorías: Terminología filosóficaConciencia La sangre (del latín: sanguis, -inis) es un tejido conectivo líquido, que circula por capilares, venas y arterias de todos los vertebrados. Su color rojo característico es debido a la presencia del pigmento hemoglobínico contenido en los glóbulos rojos. Es un tipo de tejido conjuntivo especializado, con una matriz coloidal líquida y una constitución compleja. Tiene una fase sólida (elementos formes), que incluye a los eritrocitos (o glóbulos rojos), los leucocitos (o glóbulos blancos) y las plaquetas, y una fase líquida, representada por el plasma sanguíneo. Estas fases son también llamadas partes sanguíneas, las cuales se dividen en componente sérico (fase líquida) y componente celular (fase sólida).1? Su función principal es la logística de distribución e integración sistémica, cuya contención en los vasos sanguíneos (espacio vascular) admite su distribución (circulación sanguínea) hacia prácticamente todo el organismo. La sangre era denominada humor circulatorio en la antigua teoría grecorromana de los cuatro humores. La cantidad en un adulto varía entre 4.5 a 5.5 litros; llegando el varón a tener hasta 5.67.2? El proceso de formación de sangre se llama hematopoyesis. Índice Función de la sangre Composición de la sangre Glóbulos rojos Hemoglobina Glóbulos blancos Granulocitos o células polimorfonucleares Agranulocitos o células monomorfonucleares Plaquetas Plasma sanguíneo Características físico-químicas Grupos sanguíneos Hemólisis en transfusiones sanguíneas erróneas Fisiología de la sangre Hematopoyesis Viscosidad y resistencia Transporte de gases Transporte de dióxido de carbono Transporte de iones hidrógeno Circulación de la sangre Hemograma Enfermedades en la sangre Véase también Referencias Enlaces externos Función de la sangre Como todos los tejidos del organismo la sangre cumple múltiples funciones necesarias para la vida. Dentro de las funciones de la sangre podemos distinguir: Participación en la defensa ante infecciones. Participación en el transporte de nutrientes y oxígeno hacia las células. Transporte de sustancias de desecho de dióxido de carbono (CO2) desde las células.3? Participación en la termorregulación corporal. Transporte de hormonas, enzimas y otras sustancias reguladoras. Participación en la coagulación y cicatrización. Para cumplir con todas estas funciones cuenta con diferentes tipos de células suspendidas en el plasma. Todas las células que componen la sangre se fabrican en la médula ósea. Ésta se encuentra en el tejido esponjoso de los huesos planos (cráneo, vértebras, esternón, crestas ilíacas) y en los canales medulares de los huesos largos (fémur, húmero). La sangre es un tejido renovable del cuerpo humano, esto quiere decir que la médula ósea se encuentra fabricando, durante toda la vida, células sanguíneas ya que éstas tienen un tiempo limitado de vida. Esta “fábrica”, ante determinadas situaciones de salud, puede aumentar su producción en función de las necesidades de cada ser humano. Por ejemplo, ante una hemorragia aumenta hasta siete veces la producción de glóbulos rojos y ante una infección aumenta la producción de glóbulos blancos. Composición de la sangre Archivo:Globulos rojos X640.ogv Sangre circulando con aumento de 640X. Como todo tejido, la sangre se compone de células y componentes extracelulares (su matriz extracelular). Estas dos fracciones tisulares vienen representadas por: Los elementos formes —también llamados elementos figurados—: son elementos semisólidos (es decir, mitad líquidos y mitad sólidos) y particulados (corpúsculos) representados por células y componentes derivados de células. El plasma sanguíneo: un fluido traslúcido y amarillento que representa la matriz extracelular líquida en la que están suspendidos los elementos formes. Este representa un medio isotónico para las células sanguíneas, las cuales sobreviven en un medio que esté al 0,9 % de concentración, como la solución salina, para proporcionar un ejemplo. Los elementos formes constituyen alrededor del 45 % de la sangre. Tal magnitud porcentual se conoce con el nombre de hematocrito (fracción “celular”), adscribible casi en totalidad a la masa eritrocitaria. El otro 55 % está representado por el plasma sanguíneo (fracción acelular). Los elementos formes de la sangre son variados en tamaño, estructura y función, y se agrupan en: Las células sanguíneas, que son los glóbulos blancos o leucocitos, células que “están de paso” por la sangre para cumplir su función en otros tejidos; Los derivados celulares, que no son células estrictamente sino fragmentos celulares, están representados por los eritrocitos y las plaquetas; son los únicos componentes sanguíneos que cumplen sus funciones estrictamente dentro del espacio vascular. Glóbulos rojos Artículo principal: Eritrocito Los glóbulos rojos (eritrocitos) están presentes en la sangre y transportan el oxígeno hacia el resto de las células del cuerpo. Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos constituyen aproximadamente el 96 % de los elementos figurados. Su valor normal (conteo) promedio es de alrededor de 4 800 000 en la mujer, y de aproximadamente 5 400 000 en el varón, hematíes por mm³ (o microlitro). Estos corpúsculos carecen de núcleo y orgánulos (solamente en mamíferos). Su citoplasma está constituido casi en su totalidad por la hemoglobina, una proteína encargada de transportar dioxígeno y contienen también algunas enzimas. El dióxido de carbono es transportado en la sangre (libre disuelto 8 %, como compuestos carbodinámicos 27 %, y como bicarbonato, este último regula el pH en la sangre). En la membrana plasmática de los eritrocitos están las glucoproteínas (CD) que definen a los distintos grupos sanguíneos y otros identificadores celulares. Los eritrocitos tienen forma de disco bicóncavo deprimido en el centro. Esta forma particular aumenta la superficie efectiva de la membrana. Los glóbulos rojos maduros carecen de núcleo, porque lo expulsan en la médula ósea antes de entrar en el torrente sanguíneo (esto no ocurre en aves, anfibios y ciertos otros animales). Los eritrocitos en humanos adultos se forman en la médula ósea. Hemoglobina Artículo principal: Hemoglobina La hemoglobina —contenida exclusivamente en los glóbulos rojos— es un pigmento, una proteína conjugada que contiene el grupo “hemo”. También transporta el oxígeno, la mayor parte del cual se encuentra disuelto en el eritrocito y, en menor proporción, en el plasma. Los niveles normales de hemoglobina están entre los 12 y 18 g/dl de sangre, y esta cantidad es proporcional a la cantidad y calidad de hematíes (masa eritrocitaria). La hemoglobina constituye el 90 % de los eritrocitos y, como pigmento, otorga su color característico, rojo, aunque esto solo ocurre cuando el glóbulo rojo está cargado de oxígeno. Tras una vida media de 120 días, los eritrocitos son destruidos y extraídos de la sangre por el bazo, el hígado y la médula ósea, donde la hemoglobina se degrada en bilirrubina y el hierro es reciclado para formar nueva hemoglobina. Glóbulos blancos Artículo principal: Leucocito Archivo:Sangre globulo blanco leucocito.ogv Sangre circulando con posible glóbulo blanco arriba a la derecha. Aumento de 1024X, utilizando un microscopio óptico. Los glóbulos blancos o leucocitos forman parte de los actores celulares del sistema inmunitario, y son células con capacidad migratoria que utilizan la sangre como vehículo para tener acceso a diferentes partes del cuerpo. Los leucocitos son los encargados de destruir los agentes infecciosos y las células infectadas, y también segregan sustancias protectoras como los anticuerpos, que combaten a las infecciones. El conteo normal de leucocitos está dentro de un rango de 4500 y 11.500 células por mm³ (o microlitro) de sangre, variable según las condiciones fisiológicas (embarazo, estrés, deporte, edad, etc.) y patológicas (infección, cáncer, inmunosupresión, aplasia, etc.). El recuento porcentual de los diferentes tipos de leucocitos se conoce como “fórmula leucocitaria” (ver Hemograma, más adelante). Según las características microscópicas de su citoplasma (tintoriales) y su núcleo (morfología), se dividen en: Los agranulocitos o células monomorfonucleares: son los linfocitos y los monocitos; carecen de gránulos en el citoplasma y tienen un núcleo redondeado. Los granulocitos o células polimorfonucleares: son los neutrófilos, basófilos y eosinófilos; poseen un núcleo polimorfo y numerosos gránulos en su citoplasma, con tinción diferencial según los tipos celulares. Granulocitos o células polimorfonucleares Artículo principal: Granulocito Basófilos: presentes en sangre entre 0,1 y 1,5 células por mm³, (0,2-1,2 % de los leucocitos). Presentan una tinción basófila, lo que los define. Segregan sustancias como la heparina, de propiedades anticoagulantes, y la histamina que contribuyen con el proceso de la inflamación. Poseen un núcleo a menudo cubierto por gránulos de secreción. Eosinófilos: presentes en la sangre entre 50 y 500 células por mm³ (1-4 % de los leucocitos). Aumentan en enfermedades producidas por parásitos, en las alergias y en el asma. Su núcleo, característico, posee dos lóbulos unidos por una fina hebra de cromatina, y por ello también se las llama “células en forma de antifaz”. Neutrófilos, presentes en sangre entre 2500 y 7500 células por mm³. Son los más numerosos, ocupando entre un 55 % y un 70 % de los leucocitos. Se tiñen pálidamente, de ahí su nombre. Se encargan de fagocitar sustancias extrañas (bacterias, agentes externos, etc.) que entran en el organismo. En situaciones de infección o inflamación su número aumenta en la sangre. Su núcleo característico posee de 3 a 5 lóbulos separados por finas hebras de cromatina, por lo cual antes se los denominaba “polimorfonucleares” o simplemente “polinucleares”, denominación errónea. Agranulocitos o células monomorfonucleares Artículo principal: Agranulocitos Linfocitos: valor normal entre 1300 y 4000 por mm³ (24 % a 32 % del total de glóbulos blancos). Su número aumenta sobre todo en infecciones virales, aunque también en enfermedades neoplásicas (cáncer) y pueden disminuir en inmunodeficiencias. Los linfocitos son los efectores específicos del sistema inmunitario, ejerciendo la inmunidad adquirida celular y humoral. Hay dos tipos de linfocitos, los linfocitos B y los linfocitos T. Los linfocitos B están encargados de la inmunidad humoral, esto es, la secreción de anticuerpos (sustancias que reconocen las bacterias y se unen a ellas y permiten su fagocitocis y destrucción). Los granulocitos y los monocitos pueden reconocer mejor y destruir a las bacterias cuando los anticuerpos están unidos a éstas (opsonización). Son también las células responsables de la producción de unos componentes del suero de la sangre, denominados inmunoglobulinas. Los linfocitos T reconocen a las células infectadas por los virus y las destruyen con ayuda de los macrófagos. Estos linfocitos amplifican o suprimen la respuesta inmunológica global, regulando a los otros componentes del sistema inmunitario, y segregan gran variedad de citoquinas. Constituyen el 70 % de todos los linfocitos. Tanto los linfocitos T como los B tienen la capacidad de “recordar” una exposición previa a un antígeno específico, así cuando haya una nueva exposición a él, la acción del sistema inmunitario será más eficaz. Monocitos: Conteo normal entre 150 y 900 células por mm³ (2 % a 8 % del total de glóbulos blancos). Esta cifra se eleva casi siempre por infecciones originadas por virus o parásitos. También en algunos tumores o leucemias. Son células con núcleo definido y con forma de riñón. En los tejidos se diferencian hacia macrófagos o histiocitos. Plaquetas Artículo principal: Plaqueta Las plaquetas (trombocitos) son fragmentos celulares pequeños (2-3 µm de diámetro), ovales y sin núcleo. Se producen en la médula ósea a partir de la fragmentación del citoplasma de los megacariocitos quedando libres en la circulación sanguínea. Su valor cuantitativo normal se encuentra entre 250.000 y 450.000 plaquetas por mm³ (en España, por ejemplo, el valor medio es de 226.000 por microlitro con una desviación estándar de 46.0004?). Las plaquetas sirven para taponar las lesiones que pudieran afectar a los vasos sanguíneos. En el proceso de coagulación (hemostasia), las plaquetas contribuyen a la formación de los coágulos (trombos), así son las responsables del cierre de las heridas vasculares. (Véase trombosis). Una gota de sangre contiene alrededor de 250.000 plaquetas. Su función es coagular la sangre, cuando se rompe un vaso circulatorio las plaquetas rodean la herida para disminuir el tamaño y así evitar el sangrado. El fibrinógeno se transforma en unos hilos pegajosos y junto con las plaquetas forman una red para atrapar a los glóbulos rojos, red que se coagula y forma una costra con lo que se evita la hemorragia. Plasma sanguíneo Artículo principal: Plasma sanguíneo El plasma sanguíneo es la porción líquida de la sangre que forma parte del líquido extracelular. Es el mayor componente de la sangre, representando un 55 % del volumen total de la sangre, con unos 40-50 mL/kg peso. Es salado y de color amarillento traslúcido. Además de transportar las células de la sangre, lleva los nutrientes y las sustancias de desecho recogidas de las células. El plasma sanguíneo es esencialmente una solución acuosa, ligeramente más densa que el agua, con un 90 % agua, un 10 % de proteínas y algunas trazas de otros materiales. El plasma es una mezcla de muchas proteínas vitales, aminoácidos, glúcidos, lípidos, sales, hormonas, enzimas, anticuerpos, urea, gases en disolución y sustancias inorgánicas como sodio, potasio, cloruro de calcio, carbonato y bicarbonato. Entre estas proteínas están: fibrinógeno (para la coagulación), globulinas (regulan el contenido del agua en la célula, forman anticuerpos contra enfermedades infecciosas), albúminas (ejercen presión osmótica para distribuir el agua entre el plasma y los líquidos del cuerpo) y lipoproteínas (amortiguan los cambios de pH de la sangre y de las células y hacen que la sangre sea más viscosa que el agua). Otras proteínas plasmáticas importantes actúan como transportadores hasta los tejidos de nutrientes esenciales como el cobre, el hierro, otros metales y diversas hormonas. Los componentes del plasma se forman en el hígado (albúmina y fibrinógeno), las glándulas endocrinas (hormonas), y otros en el intestino. Cuando se coagula la sangre y se consumen los factores de la coagulación, la fracción fluida que queda se denomina suero sanguíneo. Características físico-químicas La sangre es un fluido no newtoniano (ver Ley de Poiseuille y flujo laminar de perfil parabólico), con movimiento perpetuo y pulsátil, que circula unidireccionalmente contenida en el espacio vascular (sus características de flujo se adaptan a la arquitectura de los vasos sanguíneos). El impulso hemodinámico es proporcionado por el corazón en colaboración con los grandes vasos elásticos. La sangre suele tener un pH entre 7,33 y 7,44 (valores presentes en sangre arterial). Sus variaciones más allá de esos valores son condiciones que deben corregirse pronto (alcalosis, cuando el pH es demasiado básico, y acidosis, cuando el pH es demasiado ácido). Los valores de pH compatibles con la vida que requieren una corrección inminente son: 6.8 – 8 Una persona adulta tiene alrededor de 4-5 litros de sangre (7 % de peso corporal), a razón de unos 65 a 71 mL de sangre por kg de peso corporal. Grupos sanguíneos Artículo principal: Grupo sanguíneo Hay 4 grupos sanguíneos básicos los cuales son: Grupo A con antígenos A en los glóbulos rojos y anticuerpos anti-B en el plasma. Grupo B con antígenos B en los glóbulos rojos y anticuerpos anti-A en el plasma. Grupo AB con antígenos A y B en los glóbulos rojos y sin los anticuerpos anti-A ni anti-B en el plasma. Este grupo se conoce como “receptor universal de sangre”, ya que puede recibir sangre de cualquier grupo pero no puede donar más que a los de su propio tipo. Grupo O sin antígenos A ni B en los glóbulos rojos y con los anticuerpos anti-A y anti-B en el plasma. Este grupo se conoce como “donador universal de sangre”, ya que puede donar sangre a cualquier grupo pero no puede recibir más que de su propio tipo. Además existen otros 32 tipos mucho más raros, pero al ser menos antigénicos, no se consideran dentro de los principales.5? El grupo sanguíneo AB + se conoce como receptor universal, ya que puede recibir glóbulos rojos de cualquier grupo sanguíneo ya que no tiene ningún tipo de anticuerpo en el plasma, en cambio el grupo O – se conoce como donador universal, ya que sus glóbulos rojos (eritrocitos) no poseen ningún tipo de antígeno en la superficie del glóbulo y estos pueden ser transfundidos a cualquier persona que los necesite sin desencadenar reacción antígeno – anticuerpo. Si a una persona con un tipo de sangre se le transfunde sangre de otro tipo puede enfermar gravemente e incluso morir, porque se produce la aglutinación de los eritrocitos en la sangre por la unión del antígeno presente en la superficie del glóbulo rojo con el anticuerpo disuelto en el plasma del paciente que recibe la sangre. Los hospitales tratan de hallar siempre sangre compatible con el tipo que la del paciente, en los bancos de sangre. Hemólisis en transfusiones sanguíneas erróneas Al transferir sangre incompatible a un paciente, este sufre un proceso de hemólisis, el cual consiste en la destrucción de los hematíes introducidos y la liberación de hemoglobina. A su vez, el organismo sufre la obstrucción de sus vasos sanguíneos debido a la formación de coágulos resultantes de la reacción, pudiendo ocasionar una insuficiencia renal, hipotensión severa, o incluso la muerte. Véase también: Transfusión de sangre Fisiología de la sangre Una de las funciones de la sangre es proveer nutrientes (oxígeno, glucosa), elementos constituyentes del tejido y conducir productos de la actividad metabólica (como dióxido de carbono). La sangre también permite que células y distintas sustancias (aminoácidos, lípidos, hormonas) sean transportados entre tejidos y órganos. La fisiología de la sangre está relacionada con los elementos que la componen y por los vasos que la transportan, de tal manera que: Ayuda a regular la temperatura corporal. Coagulación de la sangre y hemostasia: Gracias a las plaquetas y a los factores de coagulación. Defiende el cuerpo de las infecciones, gracias a las células de defensa o glóbulo blanco. Homeostasis en el transporte del líquido extracelular, es decir en el líquido intravascular. Rechaza el trasplante de órganos ajenos y alergias, como respuesta del sistema inmunitario. Responde a las lesiones que producen inflamación, por medio de tipos especiales de leucocitos y otras células. Transporta el dióxido de carbono desde todas las células del cuerpo hasta los pulmones donde se disocia en CO2 y H2O. Transporta mensajeros químicos, como las hormonas. Transporta los nutrientes contenidos en el plasma sanguíneo, como glucosa, aminoácidos, lípidos y sales minerales desde el hígado, procedentes del aparato digestivo a todas las células del cuerpo. Transporta el oxígeno desde los pulmones al resto del organismo, transportado por la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos. Hematopoyesis Artículo principal: Hematopoyesis Las células sanguíneas son producidas en la médula ósea de los huesos largos y planos en la edad adulta; este proceso es llamado hematopoyesis. El componente proteico es producido en el hígado, mientras que las hormonas son producidas en las glándulas endocrinas y la fracción acuosa es mantenida por el riñón y el tubo digestivo. Las células sanguíneas son degradadas por el bazo y las células de Kupffer en el hígado (hemocateresis). Este último, también elimina las proteínas y los aminoácidos. Los eritrocitos usualmente viven algo más de 120 días antes de que sea sistemáticamente reemplazados por nuevos eritrocitos creados en el proceso de eritropoyesis, estimulada por la eritropoyetina, una hormona secretada en su mayor parte por los riñones y en menores cantidades por hígado y páncreas. Viscosidad y resistencia La resistencia del flujo sanguíneo no solo depende del radio de los vasos sanguíneos (resistencia vascular), sino también de la viscosidad sanguínea. El plasma es casi 1.8 veces más viscoso que el agua y la sangre entera es tres o cuatro veces más viscosa que el agua. Por lo tanto, la viscosidad depende en mayor medida del hematocrito, el efecto de la viscosidad se desvía de lo esperado con base en la fórmula de Poiseuille-Hagen. Transporte de gases Artículo principal: Hemoglobina La oxigenación de la sangre se mide según la presión parcial del dioxígeno. Un 98,5 % del dioxígeno está combinado con la hemoglobina, solo el 1.5 % está físicamente disuelto. La molécula de hemoglobina es la encargada del transporte de dioxígeno en los mamíferos y otras especies. Con la excepción de la arteria pulmonar y la arteria umbilical, y sus venas correspondientes, las arterias transportan la sangre oxigenada desde el corazón y la entregan al cuerpo a través de las arteriolas y los tubos capilares, donde el dioxígeno es consumido. Posteriormente, las venas transportan la sangre desoxigenada de regreso al corazón. Bajo condiciones normales, en humanos, la hemoglobina en la sangre que abandona los pulmones está alrededor del 96-97 % saturada con dioxígeno; la sangre “desoxigenada” que retorna a los pulmones está saturada con dioxígeno en un 75 %.6?Un feto, recibiendo dioxígeno a través de la placenta, es expuesto a una menor presión de dioxígeno (alrededor del 20 % del nivel encontrado en los pulmones de un adulto), por eso los fetos producen otra clase de hemoglobina con mayor afinidad por el dioxígeno (hemoglobina F) para poder extraer la mayor cantidad posible de dioxígeno de su escaso suministro.7? Véase también: Hematosis Transporte de dióxido de carbono Cuando la sangre sistémica arterial fluye a través de los capilares, el dióxido de carbono se dispersa desde los tejidos a la sangre. Parte del dióxido de carbono es disuelto en la sangre. Y, a la vez, algo del dióxido de carbono reacciona con la hemoglobina para formar carboaminohemoglobina. El resto del dióxido de carbono (CO2) es convertido en bicarbonato e iones hidrógeno. La mayoría del dióxido de carbono es transportado a través de la sangre en forma de iones bicarbonato (CO3H-). Transporte de iones hidrógeno Algo de la oxihemoglobina pierde dioxígeno y se convierte en desoxihemoglobina. La desoxihemoglobina tiene una mayor afinidad por el H+ que la oxihemoglobina, por lo cual se asocia con la mayoría de los iones hidrógeno. Circulación de la sangre Artículo principal: Sistema cardiovascular La función principal de la circulación es el transporte de agua y de sustancias vehiculizadas mediante la sangre para que un organismo realice sus actividades vitales. En el ser humano está formado por: Arterias: las arterias están hechas de tres capas de tejido, uno muscular en el medio y una capa interna de tejido epitelial. Capilares: los capilares están embebidos en los tejidos, permitiendo además el intercambio de gases dentro del tejido. Los capilares son muy delgados y frágiles, teniendo solo el espesor de una capa epitelial. El corazón:órgano musculoso situado en la cavidad torácica, entre los dos pulmones. Su forma es cónica, algo aplanado, con la base dirigida hacia arriba, a la derecha, y la punta hacia abajo, a la izquierda, terminando en el 5º espacio intercostal.8? Venas: las venas transportan sangre a más baja presión que las arterias, no siendo tan fuerte como ellas. La sangre es entregada a las venas por los capilares después que el intercambio entre el oxígeno y el dióxido de carbono ha tenido lugar. Las venas transportan sangre rica en residuos de vuelta al corazón y a los pulmones. Las venas tienen en su interior válvulas que aseguran que la sangre con baja presión se mueva siempre en la dirección correcta, hacia el corazón, sin permitir que retroceda. La sangre rica en residuos retorna al corazón y luego todo el proceso se repite. Hemograma Artículo principal: Hemograma El hemograma es el informe impreso resultante de un análisis cuali-cuantitativo de diversas variables mensurables de la sangre. El hemograma básico informa sobre los siguientes datos: índices corpusculares recuento de elementos formes valores de hemoglobina valores normales Enfermedades en la sangre La Hematología es la especialidad médica que se dedica al estudio de la sangre y sus afecciones relacionadas. El siguiente es un esquema general de agrupación de las diversas enfermedades de la sangre: Enfermedades de la hemostasia Enfermedades del sistema eritrocitario Enfermedades del sistema leucocitario Hemopatías malignas (leucemias/linfomas, discrasias y otros) Las enfermedades de la sangre básicamente, pueden afectar elementos celulares (eritrocitos, plaquetas y leucocitos), plasmáticos (inmunoglobulinas, factores hemostáticos), órganos hematopoyéticos (médula ósea) y órganos linfoides (ganglios linfáticos y bazo). Debido a las diversas funciones que los componentes sanguíneos cumplen, sus trastornos darán lugar a una serie de manifestaciones que pueden englobarse en diversos síndromes. Los síndromes hematológicos principales: Síndrome adenopático Síndrome anémico Síndrome de insuficiencia medular global Síndrome disglobulinhémico Síndrome esplenomegálico Síndrome granulocitopénico Síndrome hemorrágico Síndrome linfoproliferativo crónico (con expresión leucémica) Síndrome mielodisplásico Síndrome mieloproliferativo crónico Síndrome poliglobúlico Véase también alteraciones de los hematíes donación de sangre grupo sanguíneo hematología transfusión de sangre Referencias Tortora-Derrickson: Principios de Anatomía y Fisiología. Consultado el 3 de abril de 2018 «¿Cuánta sangre tenemos en el cuerpo humano?». Bases de la fisiología. Editorial Tebar. 2007. 9788473602662. Consultado el 23 de octubre de 2019. Agustino, AM., Piqueras, R., Pérez, M. et al. Recuento de plaquetas y volumen plaquetario medio en una población sana. Rev Diagn Biol. (online). abr.-jun. 2002, vol.51, no.2 (citado 23 julio de 2006), p.51-53. ISSN 0034-7973. Cf. “Descifrados dos grupos sanguíneos más”, en El País 28-II-2012, 20: Oxygen Carriage in Blood – High Altitude Ciencias de la Naturaleza y su didáctica pag 110. Julia Morros Sardá 9. Barrett y Barman; Ganong: Fisiología Médica. Editorial McGraw-Hill. 25ª ed. 2016 Enlaces externos Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre sangre. Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Sangre. Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Sangre. Valores normales de análisis clínicos y de laboratorio. Características de la sangre. Fórmula leucocitaria – Ejercicio en línea de libre acceso. Control de autoridades Proyectos WikimediaWd Datos: Q7873Commonscat Multimedia: BloodWikiquote Citas célebres: Sangre IdentificadoresBNF: 11934902m (data)GND: 4007259-9LCCN: sh85014927NDL: 00565671NARA: 10638001AAT: 300011797Diccionarios y enciclopediasBritannica: urlIdentificadores médicosMeSH: D001769TA: A12.0.00.009FMA: 9670UMLS: C0005767 Categorías: SangreTérminos zoológicosTérminos médicosTejidos (biología)
Blood is a body fluid in humans and other animals that delivers necessary substances such as nutrients and oxygen to the cells and transports metabolic waste products away from those same cells.[1] In vertebrates, it is composed of blood cells suspended in blood plasma. Plasma, which constitutes 55% of blood fluid, is mostly water (92% by volume),[2] and contains proteins, glucose, mineral ions, hormones, carbon dioxide (plasma being the main medium for excretory product transportation), and blood cells themselves. Albumin is the main protein in plasma, and it functions to regulate the colloidal osmotic pressure of blood. The blood cells are mainly red blood cells (also called RBCs or erythrocytes), white blood cells (also called WBCs or leukocytes) and platelets (also called thrombocytes). The most abundant cells in vertebrate blood are red blood cells. These contain hemoglobin, an iron-containing protein, which facilitates oxygen transport by reversibly binding to this respiratory gas and greatly increasing its solubility in blood. In contrast, carbon dioxide is mostly transported extracellularly as bicarbonate ion transported in plasma. Vertebrate blood is bright red when its hemoglobin is oxygenated and dark red when it is deoxygenated. Some animals, such as crustaceans and mollusks, use hemocyanin to carry oxygen, instead of hemoglobin. Insects and some mollusks use a fluid called hemolymph instead of blood, the difference being that hemolymph is not contained in a closed circulatory system. In most insects, this “blood” does not contain oxygen-carrying molecules such as hemoglobin because their bodies are small enough for their tracheal system to suffice for supplying oxygen. Jawed vertebrates have an adaptive immune system, based largely on white blood cells. White blood cells help to resist infections and parasites. Platelets are important in the clotting of blood. Arthropods, using hemolymph, have hemocytes as part of their immune system. Blood is circulated around the body through blood vessels by the pumping action of the heart. In animals with lungs, arterial blood carries oxygen from inhaled air to the tissues of the body, and venous blood carries carbon dioxide, a waste product of metabolism produced by cells, from the tissues to the lungs to be exhaled. Medical terms related to blood often begin with hemo- or hemato- (also spelled haemo- and haemato-) from the Greek word a?µa (haima) for “blood”. In terms of anatomy and histology, blood is considered a specialized form of connective tissue, given its origin in the bones and the presence of potential molecular fibers in the form of fibrinogen. Contents Functions Constituents In mammals Cells Plasma pH values In non-mammalian vertebrates Physiology Cardiovascular system Cell production and degradation Oxygen transport Carbon dioxide transport Transport of hydrogen ions Lymphatic system Thermoregulation Rate of flow Hydraulic functions Invertebrates Color Hemoglobin Hemocyanin Chlorocruorin Hemerythrin Hemovanadin Disorders General medical Hematological Carbon monoxide poisoning Treatments Transfusion Intravenous administration Letting Etymology History Classical Greek medicine Types Culture and religion Indigenous Australians European paganism Christianity Judaism Islam Jehovah’s Witnesses Vampirism Other uses Forensic and archaeological Artistic Genealogical See also References External links Functions Hemoglobin, a globular protein green = haem (or heme) groups red & blue = protein subunits Blood performs many important functions within the body, including: Supply of oxygen to tissues (bound to hemoglobin, which is carried in red cells) Supply of nutrients such as glucose, amino acids, and fatty acids (dissolved in the blood or bound to plasma proteins (e.g., blood lipids)) Removal of waste such as carbon dioxide, urea, and lactic acid Immunological functions, including circulation of white blood cells, and detection of foreign material by antibodies Coagulation, the response to a broken blood vessel, the conversion of blood from a liquid to a semisolid gel to stop bleeding Messenger functions, including the transport of hormones and the signaling of tissue damage Regulation of core body temperature Hydraulic functions Constituents In mammals See also: Reference ranges for common blood tests File:Whats Inside of Blood.webm What’s Inside of Blood Blood accounts for 7% of the human body weight,[3][4] with an average density around 1060 kg/m3, very close to pure water’s density of 1000 kg/m3.[5] The average adult has a blood volume of roughly 5 litres (11 US pt) or 1.3 gallons,[4] which is composed of plasma and formed elements. The formed elements are the two types of blood cell or corpuscle – the red blood cells, (erythrocytes) and white blood cells (leukocytes), and the cell fragments called platelets[6] that are involved in clotting. By volume, the red blood cells constitute about 45% of whole blood, the plasma about 54.3%, and white cells about 0.7%. Whole blood (plasma and cells) exhibits non-Newtonian fluid dynamics.[specify] Human blood fractioned by centrifugation: Plasma (upper, yellow layer), buffy coat (middle, thin white layer) and erythrocyte layer (bottom, red layer) can be seen. Blood circulation: Red = oxygenated, blue = deoxygenated Illustration depicting formed elements of blood Two tubes of EDTA-anticoagulated blood. Left tube: after standing, the RBCs have settled at the bottom of the tube. Right tube: Freshly drawn blood Cells Further information: Complete blood count A scanning electron microscope (SEM) image of a normal red blood cell (left), a platelet (middle), and a white blood cell (right) One microliter of blood contains: 4.7 to 6.1 million (male), 4.2 to 5.4 million (female) erythrocytes:[7] Red blood cells contain the blood’s hemoglobin and distribute oxygen. Mature red blood cells lack a nucleus and organelles in mammals. The red blood cells (together with endothelial vessel cells and other cells) are also marked by glycoproteins that define the different blood types. The proportion of blood occupied by red blood cells is referred to as the hematocrit, and is normally about 45%. The combined surface area of all red blood cells of the human body would be roughly 2,000 times as great as the body’s exterior surface.[8] 4,000–11,000 leukocytes:[9] White blood cells are part of the body’s immune system; they destroy and remove old or aberrant cells and cellular debris, as well as attack infectious agents (pathogens) and foreign substances. The cancer of leukocytes is called leukemia. 200,000–500,000 thrombocytes:[9] Also called platelets, they take part in blood clotting (coagulation). Fibrin from the coagulation cascade creates a mesh over the platelet plug. Constitution of normal blood Parameter Hematocrit 45 ± 7 (38–52%) for males 42 ± 5 (37–47%) for females pH base excess PO2 PCO2 HCO3- Oxygen saturation Oxygenated: 98–99% Deoxygenated: 75% Plasma Main article: Blood plasma About 55% of blood is blood plasma, a fluid that is the blood’s liquid medium, which by itself is straw-yellow in color. The blood plasma volume totals of 2.7–3.0 liters (2.8–3.2 quarts) in an average human. It is essentially an aqueous solution containing 92% water, 8% blood plasma proteins, and trace amounts of other materials. Plasma circulates dissolved nutrients, such as glucose, amino acids, and fatty acids (dissolved in the blood or bound to plasma proteins), and removes waste products, such as carbon dioxide, urea, and lactic acid. Other important components include: Serum albumin Blood-clotting factors (to facilitate coagulation) Immunoglobulins (antibodies) lipoprotein particles Various other proteins Various electrolytes (mainly sodium and chloride) The term serum refers to plasma from which the clotting proteins have been removed. Most of the proteins remaining are albumin and immunoglobulins. pH values See also: Acid–base homeostasis Blood pH is regulated to stay within the narrow range of 7.35 to 7.45, making it slightly basic.[10][11] Blood that has a pH below 7.35 is too acidic, whereas blood pH above 7.45 is too basic. Blood pH, partial pressure of oxygen (pO2), partial pressure of carbon dioxide (pCO2), and bicarbonate (HCO3-) are carefully regulated by a number of homeostatic mechanisms, which exert their influence principally through the respiratory system and the urinary system to control the acid–base balance and respiration. An arterial blood gas test measures these. Plasma also circulates hormones transmitting their messages to various tissues. The list of normal reference ranges for various blood electrolytes is extensive. In non-mammalian vertebrates Vertebrate red blood cell types, measurements in micrometers Frog red blood cells magnified 1000 times Turtle red blood cells magnified 1000 times Chicken red blood cells magnified 1000 times Human red blood cells magnified 1000 times Human blood is typical of that of mammals, although the precise details concerning cell numbers, size, protein structure, and so on, vary somewhat between species. In non-mammalian vertebrates, however, there are some key differences:[12] Red blood cells of non-mammalian vertebrates are flattened and ovoid in form, and retain their cell nuclei. There is considerable variation in the types and proportions of white blood cells; for example, acidophils are generally more common than in humans. Platelets are unique to mammals; in other vertebrates, small nucleated, spindle cells called thrombocytes are responsible for blood clotting instead. Physiology Cardiovascular system Circulation of blood through the human heart Main article: Circulatory system Blood is circulated around the body through blood vessels by the pumping action of the heart. In humans, blood is pumped from the strong left ventricle of the heart through arteries to peripheral tissues and returns to the right atrium of the heart through veins. It then enters the right ventricle and is pumped through the pulmonary artery to the lungs and returns to the left atrium through the pulmonary veins. Blood then enters the left ventricle to be circulated again. Arterial blood carries oxygen from inhaled air to all of the cells of the body, and venous blood carries carbon dioxide, a waste product of metabolism by cells, to the lungs to be exhaled. However, one exception includes pulmonary arteries, which contain the most deoxygenated blood in the body, while the pulmonary veins contain oxygenated blood. Additional return flow may be generated by the movement of skeletal muscles, which can compress veins and push blood through the valves in veins toward the right atrium. The blood circulation was famously described by William Harvey in 1628.[13] Cell production and degradation In vertebrates, the various cells of blood are made in the bone marrow in a process called hematopoiesis, which includes erythropoiesis, the production of red blood cells; and myelopoiesis, the production of white blood cells and platelets. During childhood, almost every human bone produces red blood cells; as adults, red blood cell production is limited to the larger bones: the bodies of the vertebrae, the breastbone (sternum), the ribcage, the pelvic bones, and the bones of the upper arms and legs. In addition, during childhood, the thymus gland, found in the mediastinum, is an important source of T lymphocytes.[14] The proteinaceous component of blood (including clotting proteins) is produced predominantly by the liver, while hormones are produced by the endocrine glands and the watery fraction is regulated by the hypothalamus and maintained by the kidney. Healthy erythrocytes have a plasma life of about 120 days before they are degraded by the spleen, and the Kupffer cells in the liver. The liver also clears some proteins, lipids, and amino acids. The kidney actively secretes waste products into the urine. Oxygen transport Further information: Oxygen saturation (medicine) Basic hemoglobin saturation curve. It is moved to the right in higher acidity (more dissolved carbon dioxide) and to the left in lower acidity (less dissolved carbon dioxide) About 98.5%[15] of the oxygen in a sample of arterial blood in a healthy human breathing air at sea-level pressure is chemically combined with the hemoglobin. About 1.5% is physically dissolved in the other blood liquids and not connected to hemoglobin. The hemoglobin molecule is the primary transporter of oxygen in mammals and many other species (for exceptions, see below). Hemoglobin has an oxygen binding capacity between 1.36 and 1.40 ml O2 per gram hemoglobin,[16] which increases the total blood oxygen capacity seventyfold,[17] compared to if oxygen solely were carried by its solubility of 0.03 ml O2 per liter blood per mm Hg partial pressure of oxygen (about 100 mm Hg in arteries).[17] With the exception of pulmonary and umbilical arteries and their corresponding veins, arteries carry oxygenated blood away from the heart and deliver it to the body via arterioles and capillaries, where the oxygen is consumed; afterwards, venules and veins carry deoxygenated blood back to the heart. Under normal conditions in adult humans at rest, hemoglobin in blood leaving the lungs is about 98–99% saturated with oxygen, achieving an oxygen delivery between 950 and 1150 ml/min[18] to the body. In a healthy adult at rest, oxygen consumption is approximately 200–250 ml/min,[18] and deoxygenated blood returning to the lungs is still roughly 75%[19][20] (70 to 78%)[18] saturated. Increased oxygen consumption during sustained exercise reduces the oxygen saturation of venous blood, which can reach less than 15% in a trained athlete; although breathing rate and blood flow increase to compensate, oxygen saturation in arterial blood can drop to 95% or less under these conditions.[21] Oxygen saturation this low is considered dangerous in an individual at rest (for instance, during surgery under anesthesia). Sustained hypoxia (oxygenation less than 90%), is dangerous to health, and severe hypoxia (saturations less than 30%) may be rapidly fatal.[22] A fetus, receiving oxygen via the placenta, is exposed to much lower oxygen pressures (about 21% of the level found in an adult’s lungs), so fetuses produce another form of hemoglobin with a much higher affinity for oxygen (hemoglobin F) to function under these conditions.[23] Carbon dioxide transport CO2 is carried in blood in three different ways. (The exact percentages vary depending whether it is arterial or venous blood). Most of it (about 70%) is converted to bicarbonate ions HCO- 3 by the enzyme carbonic anhydrase in the red blood cells by the reaction CO2 + H2O ? H2CO3 ? H+ + HCO- 3; about 7% is dissolved in the plasma; and about 23% is bound to hemoglobin as carbamino compounds.[24][25] Hemoglobin, the main oxygen-carrying molecule in red blood cells, carries both oxygen and carbon dioxide. However, the CO2 bound to hemoglobin does not bind to the same site as oxygen. Instead, it combines with the N-terminal groups on the four globin chains. However, because of allosteric effects on the hemoglobin molecule, the binding of CO2 decreases the amount of oxygen that is bound for a given partial pressure of oxygen. The decreased binding to carbon dioxide in the blood due to increased oxygen levels is known as the Haldane effect, and is important in the transport of carbon dioxide from the tissues to the lungs. A rise in the partial pressure of CO2 or a lower pH will cause offloading of oxygen from hemoglobin, which is known as the Bohr effect. Transport of hydrogen ions Some oxyhemoglobin loses oxygen and becomes deoxyhemoglobin. Deoxyhemoglobin binds most of the hydrogen ions as it has a much greater affinity for more hydrogen than does oxyhemoglobin. Lymphatic system Main article: Lymphatic system In mammals, blood is in equilibrium with lymph, which is continuously formed in tissues from blood by capillary ultrafiltration. Lymph is collected by a system of small lymphatic vessels and directed to the thoracic duct, which drains into the left subclavian vein, where lymph rejoins the systemic blood circulation. Thermoregulation Blood circulation transports heat throughout the body, and adjustments to this flow are an important part of thermoregulation. Increasing blood flow to the surface (e.g., during warm weather or strenuous exercise) causes warmer skin, resulting in faster heat loss. In contrast, when the external temperature is low, blood flow to the extremities and surface of the skin is reduced and to prevent heat loss and is circulated to the important organs of the body, preferentially. Rate of flow Rate of blood flow varies greatly between different organs. Liver has the most abundant blood supply with an approximate flow of 1350 ml/min. Kidney and brain are the second and the third most supplied organs, with 1100 ml/min and ~700 ml/min, respectively.[26] Relative rates of blood flow per 100 g of tissue are different, with kidney, adrenal gland and thyroid being the first, second and third most supplied tissues, respectively.[26] Hydraulic functions The restriction of blood flow can also be used in specialized tissues to cause engorgement, resulting in an erection of that tissue; examples are the erectile tissue in the penis and clitoris. Another example of a hydraulic function is the jumping spider, in which blood forced into the legs under pressure causes them to straighten for a powerful jump, without the need for bulky muscular legs.[27] Invertebrates In insects, the blood (more properly called hemolymph) is not involved in the transport of oxygen. (Openings called tracheae allow oxygen from the air to diffuse directly to the tissues.) Insect blood moves nutrients to the tissues and removes waste products in an open system. Other invertebrates use respiratory proteins to increase the oxygen-carrying capacity. Hemoglobin is the most common respiratory protein found in nature. Hemocyanin (blue) contains copper and is found in crustaceans and mollusks. It is thought that tunicates (sea squirts) might use vanabins (proteins containing vanadium) for respiratory pigment (bright-green, blue, or orange). In many invertebrates, these oxygen-carrying proteins are freely soluble in the blood; in vertebrates they are contained in specialized red blood cells, allowing for a higher concentration of respiratory pigments without increasing viscosity or damaging blood filtering organs like the kidneys. Giant tube worms have unusual hemoglobins that allow them to live in extraordinary environments. These hemoglobins also carry sulfides normally fatal in other animals. Color The coloring matter of blood (hemochrome) is largely due to the protein in the blood responsible for oxygen transport. Different groups of organisms use different proteins. Hemoglobin Main article: Hemoglobin Capillary blood from a bleeding finger Hemoglobin is the principal determinant of the color of blood in vertebrates. Each molecule has four heme groups, and their interaction with various molecules alters the exact color. In vertebrates and other hemoglobin-using creatures, arterial blood and capillary blood are bright red, as oxygen imparts a strong red color to the heme group. Deoxygenated blood is a darker shade of red; this is present in veins, and can be seen during blood donation and when venous blood samples are taken. This is because the spectrum of light absorbed by hemoglobin differs between the oxygenated and deoxygenated states.[28] Blood in carbon monoxide poisoning is bright red, because carbon monoxide causes the formation of carboxyhemoglobin. In cyanide poisoning, the body cannot utilize oxygen, so the venous blood remains oxygenated, increasing the redness. There are some conditions affecting the heme groups present in hemoglobin that can make the skin appear blue – a symptom called cyanosis. If the heme is oxidized, methemoglobin, which is more brownish and cannot transport oxygen, is formed. In the rare condition sulfhemoglobinemia, arterial hemoglobin is partially oxygenated, and appears dark red with a bluish hue. Veins close to the surface of the skin appear blue for a variety of reasons. However, the factors that contribute to this alteration of color perception are related to the light-scattering properties of the skin and the processing of visual input by the visual cortex, rather than the actual color of the venous blood.[29] Skinks in the genus Prasinohaema have green blood due to a buildup of the waste product biliverdin.[30] Hemocyanin Main article: Hemocyanin The blood of most mollusks – including cephalopods and gastropods – as well as some arthropods, such as horseshoe crabs, is blue, as it contains the copper-containing protein hemocyanin at concentrations of about 50 grams per liter.[31] Hemocyanin is colorless when deoxygenated and dark blue when oxygenated. The blood in the circulation of these creatures, which generally live in cold environments with low oxygen tensions, is grey-white to pale yellow,[31] and it turns dark blue when exposed to the oxygen in the air, as seen when they bleed.[31] This is due to change in color of hemocyanin when it is oxidized.[31] Hemocyanin carries oxygen in extracellular fluid, which is in contrast to the intracellular oxygen transport in mammals by hemoglobin in RBCs.[31] Chlorocruorin Main article: Chlorocruorin The blood of most annelid worms and some marine polychaetes use chlorocruorin to transport oxygen. It is green in color in dilute solutions.[32] Hemerythrin Main article: Hemerythrin Hemerythrin is used for oxygen transport in the marine invertebrates sipunculids, priapulids, brachiopods, and the annelid worm, magelona. Hemerythrin is violet-pink when oxygenated.[32] Hemovanadin Main article: Hemovanadin The blood of some species of ascidians and tunicates, also known as sea squirts, contains proteins called vanadins. These proteins are based on vanadium, and give the creatures a concentration of vanadium in their bodies 100 times higher than the surrounding seawater. Unlike hemocyanin and hemoglobin, hemovanadin is not an oxygen carrier. When exposed to oxygen, however, vanadins turn a mustard yellow. Disorders General medical Disorders of volume Injury can cause blood loss through bleeding.[33] A healthy adult can lose almost 20% of blood volume (1 L) before the first symptom, restlessness, begins, and 40% of volume (2 L) before shock sets in. Thrombocytes are important for blood coagulation and the formation of blood clots, which can stop bleeding. Trauma to the internal organs or bones can cause internal bleeding, which can sometimes be severe. Dehydration can reduce the blood volume by reducing the water content of the blood. This would rarely result in shock (apart from the very severe cases) but may result in orthostatic hypotension and fainting. Disorders of circulation Shock is the ineffective perfusion of tissues, and can be caused by a variety of conditions including blood loss, infection, poor cardiac output. Atherosclerosis reduces the flow of blood through arteries, because atheroma lines arteries and narrows them. Atheroma tends to increase with age, and its progression can be compounded by many causes including smoking, high blood pressure, excess circulating lipids (hyperlipidemia), and diabetes mellitus. Coagulation can form a thrombosis, which can obstruct vessels. Problems with blood composition, the pumping action of the heart, or narrowing of blood vessels can have many consequences including hypoxia (lack of oxygen) of the tissues supplied. The term ischemia refers to tissue that is inadequately perfused with blood, and infarction refers to tissue death (necrosis), which can occur when the blood supply has been blocked (or is very inadequate). Hematological See also: Hematology Anemia Insufficient red cell mass (anemia) can be the result of bleeding, blood disorders like thalassemia, or nutritional deficiencies, and may require one or more blood transfusions. Anemia can also be due to a genetic disorder in which the red blood cells simply do not function effectively. Anemia can be confirmed by a blood test if the hemoglobin value is less than 13.5 gm/dl in men or less than 12.0 gm/dl in women.[34] Several countries have blood banks to fill the demand for transfusable blood. A person receiving a blood transfusion must have a blood type compatible with that of the donor. Sickle-cell anemia Disorders of cell proliferation Leukemia is a group of cancers of the blood-forming tissues and cells. Non-cancerous overproduction of red cells (polycythemia vera) or platelets (essential thrombocytosis) may be premalignant. Myelodysplastic syndromes involve ineffective production of one or more cell lines. Disorders of coagulation Hemophilia is a genetic illness that causes dysfunction in one of the blood’s clotting mechanisms. This can allow otherwise inconsequential wounds to be life-threatening, but more commonly results in hemarthrosis, or bleeding into joint spaces, which can be crippling. Ineffective or insufficient platelets can also result in coagulopathy (bleeding disorders). Hypercoagulable state (thrombophilia) results from defects in regulation of platelet or clotting factor function, and can cause thrombosis. Infectious disorders of blood Blood is an important vector of infection. HIV, the virus that causes AIDS, is transmitted through contact with blood, semen or other body secretions of an infected person. Hepatitis B and C are transmitted primarily through blood contact. Owing to blood-borne infections, bloodstained objects are treated as a biohazard. Bacterial infection of the blood is bacteremia or sepsis. Viral Infection is viremia. Malaria and trypanosomiasis are blood-borne parasitic infections. Carbon monoxide poisoning Main article: Carbon monoxide poisoning Substances other than oxygen can bind to hemoglobin; in some cases, this can cause irreversible damage to the body. Carbon monoxide, for example, is extremely dangerous when carried to the blood via the lungs by inhalation, because carbon monoxide irreversibly binds to hemoglobin to form carboxyhemoglobin, so that less hemoglobin is free to bind oxygen, and fewer oxygen molecules can be transported throughout the blood. This can cause suffocation insidiously. A fire burning in an enclosed room with poor ventilation presents a very dangerous hazard, since it can create a build-up of carbon monoxide in the air. Some carbon monoxide binds to hemoglobin when smoking tobacco.[35] Treatments Transfusion Further information: Blood transfusion Venous blood collected during blood donation Blood for transfusion is obtained from human donors by blood donation and stored in a blood bank. There are many different blood types in humans, the ABO blood group system, and the Rhesus blood group system being the most important. Transfusion of blood of an incompatible blood group may cause severe, often fatal, complications, so crossmatching is done to ensure that a compatible blood product is transfused. Other blood products administered intravenously are platelets, blood plasma, cryoprecipitate, and specific coagulation factor concentrates. Intravenous administration Many forms of medication (from antibiotics to chemotherapy) are administered intravenously, as they are not readily or adequately absorbed by the digestive tract. After severe acute blood loss, liquid preparations, generically known as plasma expanders, can be given intravenously, either solutions of salts (NaCl, KCl, CaCl2 etc.) at physiological concentrations, or colloidal solutions, such as dextrans, human serum albumin, or fresh frozen plasma. In these emergency situations, a plasma expander is a more effective life-saving procedure than a blood transfusion, because the metabolism of transfused red blood cells does not restart immediately after a transfusion. Letting Main article: bloodletting In modern evidence-based medicine, bloodletting is used in management of a few rare diseases, including hemochromatosis and polycythemia. However, bloodletting and leeching were common unvalidated interventions used until the 19th century, as many diseases were incorrectly thought to be due to an excess of blood, according to Hippocratic medicine. Etymology Jan Janský is credited with the first classification of blood into four types (A, B, AB, and O) English blood (Old English blod) derives from Germanic and has cognates with a similar range of meanings in all other Germanic languages (e.g. German Blut, Swedish blod, Gothic bloþ). There is no accepted Indo-European etymology.[36] History Classical Greek medicine Robin Fåhræus [pl; sv] (a Swedish physician who devised the erythrocyte sedimentation rate) suggested that the Ancient Greek system of humorism, wherein the body was thought to contain four distinct bodily fluids (associated with different temperaments), were based upon the observation of blood clotting in a transparent container. When blood is drawn in a glass container and left undisturbed for about an hour, four different layers can be seen. A dark clot forms at the bottom (the “black bile”). Above the clot is a layer of red blood cells (the “blood”). Above this is a whitish layer of white blood cells (the “phlegm”). The top layer is clear yellow serum (the “yellow bile”).[37] Types The ABO blood group system was discovered in the year 1900 by Karl Landsteiner. Jan Janský is credited with the first classification of blood into the four types (A, B, AB, and O) in 1907, which remains in use today. In 1907 the first blood transfusion was performed that used the ABO system to predict compatibility.[38] The first non-direct transfusion was performed on 27 March 1914. The Rhesus factor was discovered in 1937. Culture and religion See also: Blood libel This section needs additional citations for verification. Please help improve this article by adding citations to reliable sources. Unsourced material may be challenged and removed. (July 2011) (Learn how and when to remove this template message) Due to its importance to life, blood is associated with a large number of beliefs. One of the most basic is the use of blood as a symbol for family relationships through birth/parentage; to be “related by blood” is to be related by ancestry or descendence, rather than marriage. This bears closely to bloodlines, and sayings such as “blood is thicker than water” and “bad blood”, as well as “Blood brother”. Blood is given particular emphasis in the Jewish and Christian religions, because Leviticus 17:11 says “the life of a creature is in the blood.” This phrase is part of the Levitical law forbidding the drinking of blood or eating meat with the blood still intact instead of being poured off. Mythic references to blood can sometimes be connected to the life-giving nature of blood, seen in such events as childbirth, as contrasted with the blood of injury or death. Indigenous Australians In many indigenous Australian Aboriginal peoples’ traditions, ochre (particularly red) and blood, both high in iron content and considered Maban, are applied to the bodies of dancers for ritual. As Lawlor states: In many Aboriginal rituals and ceremonies, red ochre is rubbed all over the naked bodies of the dancers. In secret, sacred male ceremonies, blood extracted from the veins of the participant’s arms is exchanged and rubbed on their bodies. Red ochre is used in similar ways in less-secret ceremonies. Blood is also used to fasten the feathers of birds onto people’s bodies. Bird feathers contain a protein that is highly magnetically sensitive.[39] Lawlor comments that blood employed in this fashion is held by these peoples to attune the dancers to the invisible energetic realm of the Dreamtime. Lawlor then connects these invisible energetic realms and magnetic fields, because iron is magnetic. European paganism This article needs additional citations for verification. Please help improve this article by adding citations to reliable sources. Unsourced material may be challenged and removed. Find sources: “Blood” – news · newspapers · books · scholar · JSTOR (October 2012) (Learn how and when to remove this template message) Among the Germanic tribes, blood was used during their sacrifices; the Blóts. The blood was considered to have the power of its originator, and, after the butchering, the blood was sprinkled on the walls, on the statues of the gods, and on the participants themselves. This act of sprinkling blood was called blóedsian in Old English, and the terminology was borrowed by the Roman Catholic Church becoming to bless and blessing. The Hittite word for blood, ishar was a cognate to words for “oath” and “bond”, see Ishara. The Ancient Greeks believed that the blood of the gods, ichor, was a substance that was poisonous to mortals. As a relic of Germanic Law, the cruentation, an ordeal where the corpse of the victim was supposed to start bleeding in the presence of the murderer, was used until the early 17th century. Christianity In Genesis 9:4, God prohibited Noah and his sons from eating blood (see Noahide Law). This command continued to be observed by the Eastern Orthodox Church. It is also found in the Bible that when the Angel of Death came around to the Hebrew house that the first-born child would not die if the angel saw lamb’s blood wiped across the doorway. At the Council of Jerusalem, the apostles prohibited certain Christians from consuming blood – this is documented in Acts 15:20 and 29. This chapter specifies a reason (especially in verses 19–21): It was to avoid offending Jews who had become Christians, because the Mosaic Law Code prohibited the practice. Christ’s blood is the means for the atonement of sins. Also, ?… the blood of Jesus Christ his [God] Son cleanseth us from all sin.” (1 John 1:7), “… Unto him [God] that loved us, and washed us from our sins in his own blood.” (Revelation 1:5), and “And they overcame him (Satan) by the blood of the Lamb [Jesus the Christ], and by the word of their testimony …” (Revelation 12:11). Some Christian churches, including Roman Catholicism, Eastern Orthodoxy, Oriental Orthodoxy, and the Assyrian Church of the East teach that, when consecrated, the Eucharistic wine actually becomes the blood of Jesus for worshippers to drink. Thus in the consecrated wine, Jesus becomes spiritually and physically present. This teaching is rooted in the Last Supper, as written in the four gospels of the Bible, in which Jesus stated to his disciples that the bread that they ate was his body, and the wine was his blood. “This cup is the new testament in my blood, which is shed for you.” (Luke 22:20). Most forms of Protestantism, especially those of a Methodist or Presbyterian lineage, teach that the wine is no more than a symbol of the blood of Christ, who is spiritually but not physically present. Lutheran theology teaches that the body and blood is present together “in, with, and under” the bread and wine of the Eucharistic feast. Judaism In Judaism, animal blood may not be consumed even in the smallest quantity (Leviticus 3:17 and elsewhere); this is reflected in Jewish dietary laws (Kashrut). Blood is purged from meat by rinsing and soaking in water (to loosen clots), salting and then rinsing with water again several times.[40] Eggs must also be checked and any blood spots removed before consumption.[41] Although blood from fish is biblically kosher, it is rabbinically forbidden to consume fish blood to avoid the appearance of breaking the Biblical prohibition.[42] Another ritual involving blood involves the covering of the blood of fowl and game after slaughtering (Leviticus 17:13); the reason given by the Torah is: “Because the life of the animal is [in] its blood” (ibid 17:14). In relation to human beings, Kabbalah expounds on this verse that the animal soul of a person is in the blood, and that physical desires stem from it. Likewise, the mystical reason for salting temple sacrifices and slaughtered meat is to remove the blood of animal-like passions from the person. By removing the animal’s blood, the animal energies and life-force contained in the blood are removed, making the meat fit for human consumption.[43] Islam Consumption of food containing blood is forbidden by Islamic dietary laws. This is derived from the statement in the Qur’an, sura Al-Ma’ida (5:3): “Forbidden to you (for food) are: dead meat, blood, the flesh of swine, and that on which has been invoked the name of other than Allah.” Blood is considered unclean, hence there are specific methods to obtain physical and ritual status of cleanliness once bleeding has occurred. Specific rules and prohibitions apply to menstruation, postnatal bleeding and irregular vaginal bleeding. When an animal has been slaughtered, the animal’s neck is cut in a way to ensure that the spine is not severed, hence the brain may send commands to the heart to pump blood to it for oxygen. In this way, blood is removed from the body, and the meat is generally now safe to cook and eat. In modern times, blood transfusions are generally not considered against the rules. Jehovah’s Witnesses Main article: Jehovah’s Witnesses and blood transfusions Based on their interpretation of scriptures such as Acts 15:28, 29 (“Keep abstaining…from blood.”), many Jehovah’s Witnesses neither consume blood nor accept transfusions of whole blood or its major components: red blood cells, white blood cells, platelets (thrombocytes), and plasma. Members may personally decide whether they will accept medical procedures that involve their own blood or substances that are further fractionated from the four major components.[44] Vampirism Main article: Vampire Vampires are mythical creatures that drink blood directly for sustenance, usually with a preference for human blood. Cultures all over the world have myths of this kind; for example the ‘Nosferatu’ legend, a human who achieves damnation and immortality by drinking the blood of others, originates from Eastern European folklore. Ticks, leeches, female mosquitoes, vampire bats, and an assortment of other natural creatures do consume the blood of other animals, but only bats are associated with vampires. This has no relation to vampire bats, which are new world creatures discovered well after the origins of the European myths. Other uses Forensic and archaeological Blood residue can help forensic investigators identify weapons, reconstruct a criminal action, and link suspects to the crime. Through bloodstain pattern analysis, forensic information can also be gained from the spatial distribution of bloodstains. Blood residue analysis is also a technique used in archeology. Artistic Blood is one of the body fluids that has been used in art.[45] In particular, the performances of Viennese Actionist Hermann Nitsch, Istvan Kantor, Franko B, Lennie Lee, Ron Athey, Yang Zhichao, Lucas Abela and Kira O’Reilly, along with the photography of Andres Serrano, have incorporated blood as a prominent visual element. Marc Quinn has made sculptures using frozen blood, including a cast of his own head made using his own blood. Genealogical The term blood is used in genealogical circles to refer to one’s ancestry, origins, and ethnic background as in the word bloodline. Other terms where blood is used in a family history sense are blue-blood, royal blood, mixed-blood and blood relative. See also Autotransfusion Blood as food Blood pressure Blood substitutes (“artificial blood”) Blood test Hemophobia Luminol, a visual test for blood left at crime scenes. Oct-1-en-3-one (“Smell” of blood) Taboo food and drink: Blood References “Definition of BLOOD”. Archived from the original on 23 March 2017. Retrieved 4 March 2017. The Franklin Institute Inc. “Blood – The Human Heart”. Archived from the original on 5 March 2009. Retrieved 19 March 2009. Alberts B (2012). “Table 22-1 Blood Cells”. Molecular Biology of the Cell. NCBI Bookshelf. Archived from the original on 27 March 2018. Retrieved 1 November 2012. 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1 Qu’est-ce que le sommeil ? Qu’est-ce que la mort ? Trois questions qui se posent depuis des siècles et sur lesquelles de nombreux philosophes se sont creusé la tête. Et pas seulement des philosophes, mais aussi des neurologues, des psychiatres, des écrivains, des chirurgiens du cerveau, des spécialistes du sommeil, des attrapeurs de rêves, des goe-roes, des prêtres, etc. etc. Et les profanes, bien sûr. Des profanes comme moi ! Aurais-je donc quelque chose de sensé à dire au milieu de tout ce brouhaha ? On pourra en juger à la fin de mes écrits ! Joost Gielen
Ce livre traite de la recherche de ce qu’est la conscience.
Il explique pourquoi, lorsque nous dormons, nous ne sommes “pas là”.
Sur la composition stupéfiante d’une cellule, qui pourrait être la clé de notre conscience.
UNE IDÉE (R)ÉVOLUTIONNAIRE !
toutes les pages chaque nuit
VOUS VIVEZ PARCE QUE VOTRE SANG COULE,
PAS PARCE QUE VOTRE COEUR BAT
ves dont deux atrio-ventriculaires (entre l’oreillette et le ventricule du cœur) et deux ventriculaires (entre le ventricule du cœur et l’artère) assurent la circulation unidirectionnelle du sang dans l’organisme. Le passage du sang des oreillettes aux ventricules est appelé systole auriculaire, celui des ventricules vers l’aorte ou l’artère pulmonaire systole ventriculaire. La diastole, période de relâchement du myocarde, permet quant à elle le remplissage en sang des ventricules et oreillettes. Le cœur est une pompe foulante et aspirante qui éjecte le sang dans les vaisseaux de l’appareil circulatoire et qui contribue au retour veineux. Quelques chiffres Dans le corps d’un homme de 65 kg, circulent 5 à 6 litres de sang, 4 à 5 litres chez une femme (augmentant jusqu’à 5 à 6 litres en cours de grossesse)5, dans celui d’un enfant, environ 3 litres et 250 millilitres pour un nouveau-né. Dans la moelle rouge des os, naissent chaque jour environ : 200 milliards de globules rouges[réf. nécessaire] ; et l’organisme doit en produire 2 millions de nouveaux par seconde afin d’en garder constante la quantité totale. plusieurs milliards de globules blancs. Toutefois, ils sont 600 fois moins nombreux que les globules rouges (pour un seul globule blanc, il y a environ 30 plaquettes et 600 globules rouges). Le sang est composé de 54 % de plasma, 45 % de globules rouges et 1 % de globules blancs et de plaquettes. Un millilitre de sang contient 0,5 mg de fer6. Au niveau mondial, l’exportation de sang humain et de sérum a représenté un marché de 127,6 milliards de dollars américains en 2015, en hausse de 41,9 % depuis 2009 (soit plus que les ventes à l’exportation de l’industrie aérospatiale)7. Symbolique et croyances Sur le plan religieux Le christianisme a rapidement abandonné les règles de la cacherout, mais l’interdit du sang issu des lois noahides est repris dans les Actes des Apôtres 158 : « Lorsqu’ils eurent cessé de parler, Jacques prit la parole, et dit : […] je suis d’avis qu’on ne crée pas des difficultés à ceux des païens qui se convertissent à Dieu, mais qu’on leur écrive de s’abstenir des souillures des idoles, de l’impudicité, des animaux étouffés et du sang ». L’interdiction des animaux étouffés va dans le même sens que l’interdiction du sang : un animal étouffé (non égorgé) reste rempli de son sang. Aussi, certains groupes religieux chrétiens l’appliquent également, tels les Témoins de Jéhovah qui vont jusqu’à prohiber la transfusion sanguine, présentée comme une violation de la loi divine9. Sang menstruel Article détaillé : Menstruation. La perte de sang liée à la menstruation est un phénomène physiologique « spectaculaire », à l’origine de nombreuses croyances et tabous culturels ; Cesare Lombroso la liait ainsi à la criminalité féminine10. Masters et Johnson rappellent : « En 1878, le prestigieux British Médical Journal édita une série de lettres de médecins qui donnaient des « preuves » que le contact d’une femme qui avait ses règles pouvait abîmer le jambon qu’elle avait touché11. » Théorie des humeurs Article détaillé : Théorie des humeurs. Le sang fait partie des quatre humeurs d’Hippocrate : le sang : venant du cœur (caractère jovial, chaleureux) ; la pituite : rattachée au cerveau (caractère lymphatique) ; la bile jaune : venant du foie (caractère anxieux) ; l’atrabile : venant de la rate (caractère mélancolique). Bibliographie Histoire et anthropologie Gérard Tobelem, Histoires du sang, Perrin, 2013. Jean-Louis Binet, Le sang et les hommes, 1988, coll. « Découvertes », Gallimard, 2001. 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Voir aussi Sur les autres projets Wikimedia : Sang, sur Wikimedia Commons sang, sur le Wiktionnaire (thésaurus) Articles connexes Hémogramme Groupe sanguin Pléthysmographie Sang (aliment) Sang périphérique Liens externes Notices d’autorité : Bibliothèque nationale de France (données)Bibliothèque du CongrèsGemeinsame NormdateiBibliothèque nationale de la Diète Notices dans des dictionnaires ou encyclopédies généralistes : Encyclopædia Britannica [archive]Encyclopædia Universalis [archive]Encyclopédie Treccani [archive]Encyclopédie Larousse [archive]Swedish Nationalencyklopedin [archive] Ressources relatives à la santé : NCI Thesaurus [archive]Uberon [archive]Xenopus Anatomy Ontology [archive](en) Medical Subject Headings [archive](la + en) TA98(cs + sk) WikiSkripta [archive] Sangs. [archive] Romantisme, 1981, no 31. Le sang, c’est quoi ? [archive], sur le site de l’Établissement français du sang. [masquer] v · m Sang PlasmaÉrythrocytesLeucocytes Granulocytes NeutrophilesÉosinophilesBasophilesLymphocytes TBNKMonocytesThrombocytes Cellules sanguinesHématologieCirculation sanguine icône décorative Portail de l’hématologie icône décorative Portail de la biologie Catégories?: Tissu conjonctifCellule sanguinePhysiologie en hématologieAnatomie du système cardiovasculaire Cinéma 2017-fr.wp-orange-source.svg Cette section ne cite pas suffisamment ses sources (janvier 2014). Jiminy Cricket, un cricket, qui est la conscience de Pinocchio dans le dessin animé de Walt Disney (1940), adapté du conte pour enfants de l´écrivain italien Carlo Collodi. Littérature 2017-fr.wp-orange-source.svg Cette section ne cite pas suffisamment ses sources (janvier 2014). Crime et Châtiment de Dostoïevski évoque une forme d’auto justice. La punition qu’inflige la conscience de Raskolnikov à lui-même est pire que la prison ou le camp de travail. Le vrai châtiment de Raskolnikov n’est pas le camp de travail auquel il est condamné, mais le tourment qu’il endure tout au long du roman. C’est le même thème qu’aborde Victor Hugo dans son poème La Conscience avec l’idée qu’on n’échappe pas à sa conscience. Minos qui juge Socrate symbolise en partie la conscience dans « rêveries d’un païen mystique » de Louis Ménard25. L’œil de Caïn, dans « La Conscience » de Victor Hugo, poème publié dans le recueil La légende des siècles26. Notes et références Christian Godin, Dictionnaire de philosophie Sciences Humaines. N° spécial “le cerveau en 12 questions”, en date de janvier 2019 André Comte-Sponville, Dictionnaire philosophique, PUF, 2001, p. 127 Conscience [archive], publié par Le Centre Vimalakirti, lieu consacré à la pratique de diverses méditations bouddhiques. (de) Voir l’article « Bildung » sur Wikipédia en allemand. (de) Voir l’article « Kultur » sur Wikipédia en allemand. 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L’invention de la conscience Philip Low, Déclaration de Cambridge sur la conscience Karl Marx et Friedrich Engels, L’Idéologie allemande Baruch Spinoza, Éthique Rudolf Steiner, Philosophie de la liberté ; traduit de l’allemand par Jean-Luc Evard et Joseph Morsel Études Étienne Balibar. Introduction à John Locke : Identité et Différence. L’Invention de la conscience, édition bilingue, Seuil, Paris, 1998. Voir aussi « Identité et différence selon Étienne Balibar » [archive], par Françoise Badelon, in Multitudes, mis en ligne le 21 juin 2003) Claude Berrou et Vincent Gripon, Petite mathématique du cerveau (Une théorie de l’information mentale), 2012, Odile Jacob Michel Bitbol, Physique et Philosophie de l’Esprit, Champs-Flammarion, 2005 Pierre Buser, Neurophilosophie de l’esprit (ces neurones qui voudraient expliquer le mental), 2013, Odile Jacob David Chalmers, The Conscious Mind: In Search of a Fundamental Theory (1996). Oxford University Press. hardcover: ( 0-19-511789-1), paperback: ( 0-19-510553-2) Jean-Pierre Changeux, L’homme neuronal, 1991, Pluriel Jean-Pierre Changeux et Paul Ricœur, Ce qui nous fait penser (La nature et la règle), 2001, Odile Jacob Antonio Damasio, Le Sentiment même de soi, 2002, Odile Jacob Antonio Damasio, Spinoza avait raison Stanislas Dehaene, Le Code de la conscience, Paris, Odile Jacob, coll. « Sciences », 2014, 427 p. ( 978-2738131058, lire en ligne [archive]), Jean Delacour, Conscience et cerveau Daniel Dennett, La Conscience expliquée Natalie Depraz, La Conscience. Approches croisées, des classiques aux sciences cognitives, Armand Colin, 2001 ( 2-200-26370-8) Gerald Edelman, Giulio Tononi, Comment la matière devient conscience Gerald Edelman, Plus vaste que le ciel, 2004 Gerald Edelman, Biologie de la conscience, 2000, Odile Jacob Laurent Fedi (2008). Piaget et la conscience morale. 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Articles connexes Conscience de soi (Hegel) Conscience de classe Conscience morale Conscience collective Liberté de conscience Bicaméralité – théorie controversée autour de l’apparition de la conscience État modifié de conscience Méditation Inconscient Introspection Problème difficile de la conscience Science et conscience Stade du miroir et test du miroir Vijñana Turiya État de conscience (secourisme) Empathie spatiale Liens externes Notices d’autorité : Bibliothèque nationale de France (données)Bibliothèque du CongrèsGemeinsame NormdateiBibliothèque nationale de la Diète Ressources relatives à la recherche : (en) Internet Encyclopedia of Philosophy [archive](en) Stanford Encyclopedia of Philosophy [archive] Ressources relatives à la santé : (en) Medical Subject Headings [archive](no + nn + nb) Store medisinske leksikon [archive] Notices dans des dictionnaires ou encyclopédies généralistes : Encyclopædia Britannica [archive]Encyclopædia Universalis [archive]Store norske leksikon [archive] La conscience est-elle le gage d’un bien commun ? [archive] Speaker Icon.svg Écouter la série de cinq leçons consacrée à« La Conscience. Des neurones à l’esprit » [archive]dispensée au Collège Belgique (2009-2010). Vers une cartographie cérébrale des états de conscience ? [archive] [afficher] v · m Psychologie [afficher] v · m Psychanalyse [afficher] v · m Article de qualité Psychologie analytique [afficher] v · m Théorie de la connaissance icône décorative Portail de la philosophie icône décorative Portail de la psychologie
1 ¿Qué es el sueño? ¿Qué es la muerte? Tres preguntas que se plantean desde hace siglos y sobre las que muchos filósofos se han roto la cabeza. Y no sólo filósofos; neurólogos, psiquiatras, escritores, cirujanos cerebrales, especialistas en el sueño, cazadores de sueños, curas, etc., etc. Y los profanos, por supuesto. ¡Laicos como yo! ¿Tendré entonces algo sensato que decir en medio de toda esta algarabía? ¡Eso se podrá juzgar al final de mi escrito! Joost Gielen
Este libro trata de la búsqueda de lo que es la conciencia. Sobre por qué, cuando dormimos, “no estamos ahí”. Sobre la asombrosa composición de una célula, que puede ser la clave de nuestra conciencia. ¡UNA IDEA (R)EVOLUTIVA !
todas las páginas cada noche VIVES PORQUE TU SANGRE FLUYE NO PORQUE TU CORAZÓN LATA La conciencia es un estado en el cual el sujeto es consciente de algún objeto externo a un estado dentro de sí mismo. Dada la dificultad de su definición, ha sido entendida en términos diversos, tales como sintiencia, qualia, subjetividad, la habilidad de experimentar o de sentir, estado de consciencia, o la experiencia de tener un yo o de tener un alma. la conciencia también nos ayuda a controlar nuestra acciones brutos En filosofía, una de las definiciones más populares es la de consciencia como el hecho de que existe algo (un estado o una cualidad) que “es como” o “se siente como” ser o estar de alguna manera. En un artículo, Thomas Nagel ejemplifica con la consciencia de un murciélago, en el sentido de que deber existir algo así como el estado o cualidad de ser un murciélago (ese “algo” de ser un murciélago). Existe el análogo estado o cualidad de ser una persona u otra. A pesar de la dificultad en la definición concreta de consciencia, la mayoría de los filósofos coincide en que existe un fenómeno subyacente a la intuición que tenemos de ser “conscientes” del mundo y de nosotros mismos. La filosofía occidental, desde los tiempos de Descartes y Locke, ha tenido dificultades para comprender la naturaleza de la consciencia e identificar sus propiedades esenciales. Algunos de los problemas sobresalientes incluyen: ¿El concepto es coherente a nivel fundamental? ¿Puede explicarse en términos mecánicos? ¿Existe consciencia en otros seres aparte de los seres humanos y cómo se reconoce? ¿Cuál es la relación entre consciencia y lenguaje? ¿Se puede entender la consciencia en términos que no requieran una distinción entre propiedades o estados mentales y propiedades o estados físicos? O la pregunta que surge en el campo de la inteligencia artificial de si es posible que computadores o robots desarrollen consciencia. Gracias a desarrollos tecnológicos durante las últimas décadas, la investigación sobre la consciencia se ha convertido en un tema de investigación interdisciplinaria en la ciencia cognitiva, con importantes contribuciones de los campos de la psicología, antropología, neuropsicología y neurociencia. El foco primario de las investigaciones consiste en entender lo que significa que cierta información sea consciente o esté en la consciencia, es decir, en determinar los correlatos neurales y psicológicos de la consciencia. Índice Coherencia del concepto Tipos de consciencia Visión científica Filosofía dialéctica Impacto social Bibliografía Referencias Coherencia del concepto Los filósofos difieren de la mayoría de las personas en su intuición con respecto a la naturaleza de la consciencia. Mientras que la mayoría de las personas tiene una fuerte intuición con respecto a la existencia de lo que entienden como “consciencia”. Los escépticos radicales argumentan que esta percepción es falsa, ya sea porque el concepto de consciencia es incoherente o porque las intuiciones al respecto están basadas en ilusiones. Gilbert Ryle argumenta que la definición tradicional de consciencia se da desde una perspectiva tradicional cartesiana que distingue de modo erróneo entre mente y cuerpo, o entre mente y mundo. Propone, por tanto, no hablar de mentes, cuerpos y el mundo, sino que de individuos o personas, que actúan en el mundo. Al hablar de “consciencia” se comete por tanto el error de separar la consciencia de hechos comportamentales y lingüísticos. En términos más generales, muchos filósofos han expresado su frustración sobre la dificultad de producir una definición que no sea circular o confusa. Tipos de consciencia Muchos filósofos han argumentado que la consciencia es un concepto unívoco que la mayoría de las personas es capaz de entender en forma intuitiva, a pesar de la dificultad de definirlo. Otros, sin embargo, argumentan que los niveles de desacuerdo con respecto a lo que es indican que se trata o bien de algo que significa diferentes cosas para diferentes personas, o bien de un hiperónimo que comprende una variedad de conceptos sin ningún elemento simple en común. El filósofo Ned Block propone la distinción entre dos tipos de consciencia que él llama “fenomenal” (P-consciousness) y “de acceso” (A-consciousness). La fenomenal son los datos brutos de la percepción: formas, colores, sonidos, sensaciones, emociones y sentimientos, que tienen como eje central los estímulos en el cuerpo. Esas experiencias, consideradas con independencia de su impacto en el comportamiento, se denominan qualia. Por el contrario, consciencia de acceso es el fenómeno por el cual se accede a la información en la mente para producir reportes verbales, razonar y controlar el comportamiento. Así, información sobre lo que se percibe cuando percibimos algo involucra la consciencia de acceso; así como cuando hay introspección, i.e., la información sobre nuestros pensamientos; también cuando recordamos algo sobre el pasado, etc. Algunos filósofos, como Daniel Dennett, han criticado la validez de esta distinción, pero muchos otros la han aceptado. David Chalmers ha argumentado que la consciencia de acceso puede ser explicada en términos mecánicos (i.e. en principio como procesos físico-químicos en el cerebro), pero que entender lo que es la consciencia fenomenal es mucho más complicado. El lo llama el problema difícil de la consciencia. Sin embargo, algunos filósofos piensan que existen más tipos de consciencia que los dos descritos por Block. William Lycan, por ejemplo, menciona en su libro Consciousness and Experience que se puede identificar al menos ocho tipos distintos. Hay debate acerca de si la consciencia fenomenal y la de acceso siempre coexisten o si se pueden concebir por separado. Aunque la posibilidad de consciencia fenomenal sin consciencia de acceso es más aceptada, también se han postulados ejemplos hipotéticos de consciencia de acceso sin consciencia fenomenal. Block sugiere que en el caso de un “zombie” éste puede ser computacionalmente idéntico a una persona pero carecer de subjetividad. No obstante, Block se inclina a negar la posibilidada real, a pesar de aceptar en principio la posibilidad conceptual. A partir del surgimiento de la física de Newton y su visión del universo como un lugar gobernado por leyes físicas, algunos filósofos se han esforzado por encontrar una explicación de puro materialismo al problema de la consciencia. Visión científica Considero a la conciencia como algo fundamental. Max Planck.1? El examen científico de la conciencia, que estaba ya contenido en las ideas de Locke y Leibniz, comenzó a desarrollarse en el siglo XIX. Wilhelm Wundt creó un laboratorio de estudio de la conciencia. Su propósito era investigar cómo se forman las sensaciones, las imágenes en el cerebro, la memoria, las percepciones de tiempo y espacio, etcétera. Wilhelm Wundt desarrolló su trabajo sobre la base del único medio de que disponía, que era la introspección: es el propio individuo quien mejor puede examinar el comportamiento de su conciencia. Filosofía dialéctica La consciencia es definida como “la reproducción por el individuo de la imagen ideal de su actividad tendente a una finalidad y de la representación ideal en ella de las posiciones de las otras personas. La actividad consciente del hombre está mediatizada por el colectivo; durante su realización el hombre toma en cuenta las posiciones de los otros miembros del colectivo”. La consciencia del individuo es la forma subjetiva, ideal, en que se presentan sus relaciones sociales reales, su existencia real.2? Impacto social En paralelo a las ideas de Freud, el marxismo (inspirado en la filosofía de Hegel) sostenía que la conciencia de clase era determinante en los actos de los seres humanos, llevando el concepto de consciencia al terreno político práctico y definiendo de hecho al ser humano por sus decisiones en tanto partícipe de un grupo social. Bibliografía Millán-Puelles, A., La estructura de la subjetividad, Madrid, 1966. Trata sobre la relación entre la conciencia y la subjetividad, a través de un análisis fenomenológico-ontológico de los actos de conciencia. Referencias Conciencia, fe, razón, ciencia, religión Davídov Vasili, La enseñanza escolar y el desarrollo psíquico, Investigación psicológica teórica y experimental, Editorial Progreso, Moscú, 1986, 277p, 5-01-000621-9, Impreso en la URSS Control de autoridades Proyectos WikimediaWd Datos: Q7087Commonscat Multimedia: Consciousness IdentificadoresBNF: 131628282 (data)GND: 4006349-5LCCN: sh85031226NDL: 00564260Microsoft Academic: 186720457Diccionarios y enciclopediasBritannica: urlIdentificadores médicosMeSH: D003243 Categorías: Terminología filosóficaConciencia La sangre (del latín: sanguis, -inis) es un tejido conectivo líquido, que circula por capilares, venas y arterias de todos los vertebrados. Su color rojo característico es debido a la presencia del pigmento hemoglobínico contenido en los glóbulos rojos. Es un tipo de tejido conjuntivo especializado, con una matriz coloidal líquida y una constitución compleja. Tiene una fase sólida (elementos formes), que incluye a los eritrocitos (o glóbulos rojos), los leucocitos (o glóbulos blancos) y las plaquetas, y una fase líquida, representada por el plasma sanguíneo. Estas fases son también llamadas partes sanguíneas, las cuales se dividen en componente sérico (fase líquida) y componente celular (fase sólida).1? Su función principal es la logística de distribución e integración sistémica, cuya contención en los vasos sanguíneos (espacio vascular) admite su distribución (circulación sanguínea) hacia prácticamente todo el organismo. La sangre era denominada humor circulatorio en la antigua teoría grecorromana de los cuatro humores. La cantidad en un adulto varía entre 4.5 a 5.5 litros; llegando el varón a tener hasta 5.67.2? El proceso de formación de sangre se llama hematopoyesis. Índice Función de la sangre Composición de la sangre Glóbulos rojos Hemoglobina Glóbulos blancos Granulocitos o células polimorfonucleares Agranulocitos o células monomorfonucleares Plaquetas Plasma sanguíneo Características físico-químicas Grupos sanguíneos Hemólisis en transfusiones sanguíneas erróneas Fisiología de la sangre Hematopoyesis Viscosidad y resistencia Transporte de gases Transporte de dióxido de carbono Transporte de iones hidrógeno Circulación de la sangre Hemograma Enfermedades en la sangre Véase también Referencias Enlaces externos Función de la sangre Como todos los tejidos del organismo la sangre cumple múltiples funciones necesarias para la vida. Dentro de las funciones de la sangre podemos distinguir: Participación en la defensa ante infecciones. Participación en el transporte de nutrientes y oxígeno hacia las células. Transporte de sustancias de desecho de dióxido de carbono (CO2) desde las células.3? Participación en la termorregulación corporal. Transporte de hormonas, enzimas y otras sustancias reguladoras. Participación en la coagulación y cicatrización. Para cumplir con todas estas funciones cuenta con diferentes tipos de células suspendidas en el plasma. Todas las células que componen la sangre se fabrican en la médula ósea. Ésta se encuentra en el tejido esponjoso de los huesos planos (cráneo, vértebras, esternón, crestas ilíacas) y en los canales medulares de los huesos largos (fémur, húmero). La sangre es un tejido renovable del cuerpo humano, esto quiere decir que la médula ósea se encuentra fabricando, durante toda la vida, células sanguíneas ya que éstas tienen un tiempo limitado de vida. Esta “fábrica”, ante determinadas situaciones de salud, puede aumentar su producción en función de las necesidades de cada ser humano. Por ejemplo, ante una hemorragia aumenta hasta siete veces la producción de glóbulos rojos y ante una infección aumenta la producción de glóbulos blancos. Composición de la sangre Archivo:Globulos rojos X640.ogv Sangre circulando con aumento de 640X. Como todo tejido, la sangre se compone de células y componentes extracelulares (su matriz extracelular). Estas dos fracciones tisulares vienen representadas por: Los elementos formes —también llamados elementos figurados—: son elementos semisólidos (es decir, mitad líquidos y mitad sólidos) y particulados (corpúsculos) representados por células y componentes derivados de células. El plasma sanguíneo: un fluido traslúcido y amarillento que representa la matriz extracelular líquida en la que están suspendidos los elementos formes. Este representa un medio isotónico para las células sanguíneas, las cuales sobreviven en un medio que esté al 0,9 % de concentración, como la solución salina, para proporcionar un ejemplo. Los elementos formes constituyen alrededor del 45 % de la sangre. Tal magnitud porcentual se conoce con el nombre de hematocrito (fracción “celular”), adscribible casi en totalidad a la masa eritrocitaria. El otro 55 % está representado por el plasma sanguíneo (fracción acelular). Los elementos formes de la sangre son variados en tamaño, estructura y función, y se agrupan en: Las células sanguíneas, que son los glóbulos blancos o leucocitos, células que “están de paso” por la sangre para cumplir su función en otros tejidos; Los derivados celulares, que no son células estrictamente sino fragmentos celulares, están representados por los eritrocitos y las plaquetas; son los únicos componentes sanguíneos que cumplen sus funciones estrictamente dentro del espacio vascular. Glóbulos rojos Artículo principal: Eritrocito Los glóbulos rojos (eritrocitos) están presentes en la sangre y transportan el oxígeno hacia el resto de las células del cuerpo. Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos constituyen aproximadamente el 96 % de los elementos figurados. Su valor normal (conteo) promedio es de alrededor de 4 800 000 en la mujer, y de aproximadamente 5 400 000 en el varón, hematíes por mm³ (o microlitro). Estos corpúsculos carecen de núcleo y orgánulos (solamente en mamíferos). Su citoplasma está constituido casi en su totalidad por la hemoglobina, una proteína encargada de transportar dioxígeno y contienen también algunas enzimas. El dióxido de carbono es transportado en la sangre (libre disuelto 8 %, como compuestos carbodinámicos 27 %, y como bicarbonato, este último regula el pH en la sangre). En la membrana plasmática de los eritrocitos están las glucoproteínas (CD) que definen a los distintos grupos sanguíneos y otros identificadores celulares. Los eritrocitos tienen forma de disco bicóncavo deprimido en el centro. Esta forma particular aumenta la superficie efectiva de la membrana. Los glóbulos rojos maduros carecen de núcleo, porque lo expulsan en la médula ósea antes de entrar en el torrente sanguíneo (esto no ocurre en aves, anfibios y ciertos otros animales). Los eritrocitos en humanos adultos se forman en la médula ósea. Hemoglobina Artículo principal: Hemoglobina La hemoglobina —contenida exclusivamente en los glóbulos rojos— es un pigmento, una proteína conjugada que contiene el grupo “hemo”. También transporta el oxígeno, la mayor parte del cual se encuentra disuelto en el eritrocito y, en menor proporción, en el plasma. Los niveles normales de hemoglobina están entre los 12 y 18 g/dl de sangre, y esta cantidad es proporcional a la cantidad y calidad de hematíes (masa eritrocitaria). La hemoglobina constituye el 90 % de los eritrocitos y, como pigmento, otorga su color característico, rojo, aunque esto solo ocurre cuando el glóbulo rojo está cargado de oxígeno. Tras una vida media de 120 días, los eritrocitos son destruidos y extraídos de la sangre por el bazo, el hígado y la médula ósea, donde la hemoglobina se degrada en bilirrubina y el hierro es reciclado para formar nueva hemoglobina. Glóbulos blancos Artículo principal: Leucocito Archivo:Sangre globulo blanco leucocito.ogv Sangre circulando con posible glóbulo blanco arriba a la derecha. Aumento de 1024X, utilizando un microscopio óptico. Los glóbulos blancos o leucocitos forman parte de los actores celulares del sistema inmunitario, y son células con capacidad migratoria que utilizan la sangre como vehículo para tener acceso a diferentes partes del cuerpo. Los leucocitos son los encargados de destruir los agentes infecciosos y las células infectadas, y también segregan sustancias protectoras como los anticuerpos, que combaten a las infecciones. El conteo normal de leucocitos está dentro de un rango de 4500 y 11.500 células por mm³ (o microlitro) de sangre, variable según las condiciones fisiológicas (embarazo, estrés, deporte, edad, etc.) y patológicas (infección, cáncer, inmunosupresión, aplasia, etc.). El recuento porcentual de los diferentes tipos de leucocitos se conoce como “fórmula leucocitaria” (ver Hemograma, más adelante). Según las características microscópicas de su citoplasma (tintoriales) y su núcleo (morfología), se dividen en: Los agranulocitos o células monomorfonucleares: son los linfocitos y los monocitos; carecen de gránulos en el citoplasma y tienen un núcleo redondeado. Los granulocitos o células polimorfonucleares: son los neutrófilos, basófilos y eosinófilos; poseen un núcleo polimorfo y numerosos gránulos en su citoplasma, con tinción diferencial según los tipos celulares. Granulocitos o células polimorfonucleares Artículo principal: Granulocito Basófilos: presentes en sangre entre 0,1 y 1,5 células por mm³, (0,2-1,2 % de los leucocitos). Presentan una tinción basófila, lo que los define. Segregan sustancias como la heparina, de propiedades anticoagulantes, y la histamina que contribuyen con el proceso de la inflamación. Poseen un núcleo a menudo cubierto por gránulos de secreción. Eosinófilos: presentes en la sangre entre 50 y 500 células por mm³ (1-4 % de los leucocitos). Aumentan en enfermedades producidas por parásitos, en las alergias y en el asma. Su núcleo, característico, posee dos lóbulos unidos por una fina hebra de cromatina, y por ello también se las llama “células en forma de antifaz”. Neutrófilos, presentes en sangre entre 2500 y 7500 células por mm³. Son los más numerosos, ocupando entre un 55 % y un 70 % de los leucocitos. Se tiñen pálidamente, de ahí su nombre. Se encargan de fagocitar sustancias extrañas (bacterias, agentes externos, etc.) que entran en el organismo. En situaciones de infección o inflamación su número aumenta en la sangre. Su núcleo característico posee de 3 a 5 lóbulos separados por finas hebras de cromatina, por lo cual antes se los denominaba “polimorfonucleares” o simplemente “polinucleares”, denominación errónea. Agranulocitos o células monomorfonucleares Artículo principal: Agranulocitos Linfocitos: valor normal entre 1300 y 4000 por mm³ (24 % a 32 % del total de glóbulos blancos). Su número aumenta sobre todo en infecciones virales, aunque también en enfermedades neoplásicas (cáncer) y pueden disminuir en inmunodeficiencias. Los linfocitos son los efectores específicos del sistema inmunitario, ejerciendo la inmunidad adquirida celular y humoral. Hay dos tipos de linfocitos, los linfocitos B y los linfocitos T. Los linfocitos B están encargados de la inmunidad humoral, esto es, la secreción de anticuerpos (sustancias que reconocen las bacterias y se unen a ellas y permiten su fagocitocis y destrucción). Los granulocitos y los monocitos pueden reconocer mejor y destruir a las bacterias cuando los anticuerpos están unidos a éstas (opsonización). Son también las células responsables de la producción de unos componentes del suero de la sangre, denominados inmunoglobulinas. Los linfocitos T reconocen a las células infectadas por los virus y las destruyen con ayuda de los macrófagos. Estos linfocitos amplifican o suprimen la respuesta inmunológica global, regulando a los otros componentes del sistema inmunitario, y segregan gran variedad de citoquinas. Constituyen el 70 % de todos los linfocitos. Tanto los linfocitos T como los B tienen la capacidad de “recordar” una exposición previa a un antígeno específico, así cuando haya una nueva exposición a él, la acción del sistema inmunitario será más eficaz. Monocitos: Conteo normal entre 150 y 900 células por mm³ (2 % a 8 % del total de glóbulos blancos). Esta cifra se eleva casi siempre por infecciones originadas por virus o parásitos. También en algunos tumores o leucemias. Son células con núcleo definido y con forma de riñón. En los tejidos se diferencian hacia macrófagos o histiocitos. Plaquetas Artículo principal: Plaqueta Las plaquetas (trombocitos) son fragmentos celulares pequeños (2-3 µm de diámetro), ovales y sin núcleo. Se producen en la médula ósea a partir de la fragmentación del citoplasma de los megacariocitos quedando libres en la circulación sanguínea. Su valor cuantitativo normal se encuentra entre 250.000 y 450.000 plaquetas por mm³ (en España, por ejemplo, el valor medio es de 226.000 por microlitro con una desviación estándar de 46.0004?). Las plaquetas sirven para taponar las lesiones que pudieran afectar a los vasos sanguíneos. En el proceso de coagulación (hemostasia), las plaquetas contribuyen a la formación de los coágulos (trombos), así son las responsables del cierre de las heridas vasculares. (Véase trombosis). Una gota de sangre contiene alrededor de 250.000 plaquetas. Su función es coagular la sangre, cuando se rompe un vaso circulatorio las plaquetas rodean la herida para disminuir el tamaño y así evitar el sangrado. El fibrinógeno se transforma en unos hilos pegajosos y junto con las plaquetas forman una red para atrapar a los glóbulos rojos, red que se coagula y forma una costra con lo que se evita la hemorragia. Plasma sanguíneo Artículo principal: Plasma sanguíneo El plasma sanguíneo es la porción líquida de la sangre que forma parte del líquido extracelular. Es el mayor componente de la sangre, representando un 55 % del volumen total de la sangre, con unos 40-50 mL/kg peso. Es salado y de color amarillento traslúcido. Además de transportar las células de la sangre, lleva los nutrientes y las sustancias de desecho recogidas de las células. El plasma sanguíneo es esencialmente una solución acuosa, ligeramente más densa que el agua, con un 90 % agua, un 10 % de proteínas y algunas trazas de otros materiales. El plasma es una mezcla de muchas proteínas vitales, aminoácidos, glúcidos, lípidos, sales, hormonas, enzimas, anticuerpos, urea, gases en disolución y sustancias inorgánicas como sodio, potasio, cloruro de calcio, carbonato y bicarbonato. Entre estas proteínas están: fibrinógeno (para la coagulación), globulinas (regulan el contenido del agua en la célula, forman anticuerpos contra enfermedades infecciosas), albúminas (ejercen presión osmótica para distribuir el agua entre el plasma y los líquidos del cuerpo) y lipoproteínas (amortiguan los cambios de pH de la sangre y de las células y hacen que la sangre sea más viscosa que el agua). Otras proteínas plasmáticas importantes actúan como transportadores hasta los tejidos de nutrientes esenciales como el cobre, el hierro, otros metales y diversas hormonas. Los componentes del plasma se forman en el hígado (albúmina y fibrinógeno), las glándulas endocrinas (hormonas), y otros en el intestino. Cuando se coagula la sangre y se consumen los factores de la coagulación, la fracción fluida que queda se denomina suero sanguíneo. Características físico-químicas La sangre es un fluido no newtoniano (ver Ley de Poiseuille y flujo laminar de perfil parabólico), con movimiento perpetuo y pulsátil, que circula unidireccionalmente contenida en el espacio vascular (sus características de flujo se adaptan a la arquitectura de los vasos sanguíneos). El impulso hemodinámico es proporcionado por el corazón en colaboración con los grandes vasos elásticos. La sangre suele tener un pH entre 7,33 y 7,44 (valores presentes en sangre arterial). Sus variaciones más allá de esos valores son condiciones que deben corregirse pronto (alcalosis, cuando el pH es demasiado básico, y acidosis, cuando el pH es demasiado ácido). Los valores de pH compatibles con la vida que requieren una corrección inminente son: 6.8 – 8 Una persona adulta tiene alrededor de 4-5 litros de sangre (7 % de peso corporal), a razón de unos 65 a 71 mL de sangre por kg de peso corporal. Grupos sanguíneos Artículo principal: Grupo sanguíneo Hay 4 grupos sanguíneos básicos los cuales son: Grupo A con antígenos A en los glóbulos rojos y anticuerpos anti-B en el plasma. Grupo B con antígenos B en los glóbulos rojos y anticuerpos anti-A en el plasma. Grupo AB con antígenos A y B en los glóbulos rojos y sin los anticuerpos anti-A ni anti-B en el plasma. Este grupo se conoce como “receptor universal de sangre”, ya que puede recibir sangre de cualquier grupo pero no puede donar más que a los de su propio tipo. Grupo O sin antígenos A ni B en los glóbulos rojos y con los anticuerpos anti-A y anti-B en el plasma. Este grupo se conoce como “donador universal de sangre”, ya que puede donar sangre a cualquier grupo pero no puede recibir más que de su propio tipo. Además existen otros 32 tipos mucho más raros, pero al ser menos antigénicos, no se consideran dentro de los principales.5? El grupo sanguíneo AB + se conoce como receptor universal, ya que puede recibir glóbulos rojos de cualquier grupo sanguíneo ya que no tiene ningún tipo de anticuerpo en el plasma, en cambio el grupo O – se conoce como donador universal, ya que sus glóbulos rojos (eritrocitos) no poseen ningún tipo de antígeno en la superficie del glóbulo y estos pueden ser transfundidos a cualquier persona que los necesite sin desencadenar reacción antígeno – anticuerpo. Si a una persona con un tipo de sangre se le transfunde sangre de otro tipo puede enfermar gravemente e incluso morir, porque se produce la aglutinación de los eritrocitos en la sangre por la unión del antígeno presente en la superficie del glóbulo rojo con el anticuerpo disuelto en el plasma del paciente que recibe la sangre. Los hospitales tratan de hallar siempre sangre compatible con el tipo que la del paciente, en los bancos de sangre. Hemólisis en transfusiones sanguíneas erróneas Al transferir sangre incompatible a un paciente, este sufre un proceso de hemólisis, el cual consiste en la destrucción de los hematíes introducidos y la liberación de hemoglobina. A su vez, el organismo sufre la obstrucción de sus vasos sanguíneos debido a la formación de coágulos resultantes de la reacción, pudiendo ocasionar una insuficiencia renal, hipotensión severa, o incluso la muerte. Véase también: Transfusión de sangre Fisiología de la sangre Una de las funciones de la sangre es proveer nutrientes (oxígeno, glucosa), elementos constituyentes del tejido y conducir productos de la actividad metabólica (como dióxido de carbono). La sangre también permite que células y distintas sustancias (aminoácidos, lípidos, hormonas) sean transportados entre tejidos y órganos. La fisiología de la sangre está relacionada con los elementos que la componen y por los vasos que la transportan, de tal manera que: Ayuda a regular la temperatura corporal. Coagulación de la sangre y hemostasia: Gracias a las plaquetas y a los factores de coagulación. Defiende el cuerpo de las infecciones, gracias a las células de defensa o glóbulo blanco. Homeostasis en el transporte del líquido extracelular, es decir en el líquido intravascular. Rechaza el trasplante de órganos ajenos y alergias, como respuesta del sistema inmunitario. Responde a las lesiones que producen inflamación, por medio de tipos especiales de leucocitos y otras células. Transporta el dióxido de carbono desde todas las células del cuerpo hasta los pulmones donde se disocia en CO2 y H2O. Transporta mensajeros químicos, como las hormonas. Transporta los nutrientes contenidos en el plasma sanguíneo, como glucosa, aminoácidos, lípidos y sales minerales desde el hígado, procedentes del aparato digestivo a todas las células del cuerpo. Transporta el oxígeno desde los pulmones al resto del organismo, transportado por la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos. Hematopoyesis Artículo principal: Hematopoyesis Las células sanguíneas son producidas en la médula ósea de los huesos largos y planos en la edad adulta; este proceso es llamado hematopoyesis. El componente proteico es producido en el hígado, mientras que las hormonas son producidas en las glándulas endocrinas y la fracción acuosa es mantenida por el riñón y el tubo digestivo. Las células sanguíneas son degradadas por el bazo y las células de Kupffer en el hígado (hemocateresis). Este último, también elimina las proteínas y los aminoácidos. Los eritrocitos usualmente viven algo más de 120 días antes de que sea sistemáticamente reemplazados por nuevos eritrocitos creados en el proceso de eritropoyesis, estimulada por la eritropoyetina, una hormona secretada en su mayor parte por los riñones y en menores cantidades por hígado y páncreas. Viscosidad y resistencia La resistencia del flujo sanguíneo no solo depende del radio de los vasos sanguíneos (resistencia vascular), sino también de la viscosidad sanguínea. El plasma es casi 1.8 veces más viscoso que el agua y la sangre entera es tres o cuatro veces más viscosa que el agua. Por lo tanto, la viscosidad depende en mayor medida del hematocrito, el efecto de la viscosidad se desvía de lo esperado con base en la fórmula de Poiseuille-Hagen. Transporte de gases Artículo principal: Hemoglobina La oxigenación de la sangre se mide según la presión parcial del dioxígeno. Un 98,5 % del dioxígeno está combinado con la hemoglobina, solo el 1.5 % está físicamente disuelto. La molécula de hemoglobina es la encargada del transporte de dioxígeno en los mamíferos y otras especies. Con la excepción de la arteria pulmonar y la arteria umbilical, y sus venas correspondientes, las arterias transportan la sangre oxigenada desde el corazón y la entregan al cuerpo a través de las arteriolas y los tubos capilares, donde el dioxígeno es consumido. Posteriormente, las venas transportan la sangre desoxigenada de regreso al corazón. Bajo condiciones normales, en humanos, la hemoglobina en la sangre que abandona los pulmones está alrededor del 96-97 % saturada con dioxígeno; la sangre “desoxigenada” que retorna a los pulmones está saturada con dioxígeno en un 75 %.6?Un feto, recibiendo dioxígeno a través de la placenta, es expuesto a una menor presión de dioxígeno (alrededor del 20 % del nivel encontrado en los pulmones de un adulto), por eso los fetos producen otra clase de hemoglobina con mayor afinidad por el dioxígeno (hemoglobina F) para poder extraer la mayor cantidad posible de dioxígeno de su escaso suministro.7? Véase también: Hematosis Transporte de dióxido de carbono Cuando la sangre sistémica arterial fluye a través de los capilares, el dióxido de carbono se dispersa desde los tejidos a la sangre. Parte del dióxido de carbono es disuelto en la sangre. Y, a la vez, algo del dióxido de carbono reacciona con la hemoglobina para formar carboaminohemoglobina. El resto del dióxido de carbono (CO2) es convertido en bicarbonato e iones hidrógeno. La mayoría del dióxido de carbono es transportado a través de la sangre en forma de iones bicarbonato (CO3H-). Transporte de iones hidrógeno Algo de la oxihemoglobina pierde dioxígeno y se convierte en desoxihemoglobina. La desoxihemoglobina tiene una mayor afinidad por el H+ que la oxihemoglobina, por lo cual se asocia con la mayoría de los iones hidrógeno. Circulación de la sangre Artículo principal: Sistema cardiovascular La función principal de la circulación es el transporte de agua y de sustancias vehiculizadas mediante la sangre para que un organismo realice sus actividades vitales. En el ser humano está formado por: Arterias: las arterias están hechas de tres capas de tejido, uno muscular en el medio y una capa interna de tejido epitelial. Capilares: los capilares están embebidos en los tejidos, permitiendo además el intercambio de gases dentro del tejido. Los capilares son muy delgados y frágiles, teniendo solo el espesor de una capa epitelial. El corazón:órgano musculoso situado en la cavidad torácica, entre los dos pulmones. Su forma es cónica, algo aplanado, con la base dirigida hacia arriba, a la derecha, y la punta hacia abajo, a la izquierda, terminando en el 5º espacio intercostal.8? Venas: las venas transportan sangre a más baja presión que las arterias, no siendo tan fuerte como ellas. La sangre es entregada a las venas por los capilares después que el intercambio entre el oxígeno y el dióxido de carbono ha tenido lugar. Las venas transportan sangre rica en residuos de vuelta al corazón y a los pulmones. Las venas tienen en su interior válvulas que aseguran que la sangre con baja presión se mueva siempre en la dirección correcta, hacia el corazón, sin permitir que retroceda. La sangre rica en residuos retorna al corazón y luego todo el proceso se repite. Hemograma Artículo principal: Hemograma El hemograma es el informe impreso resultante de un análisis cuali-cuantitativo de diversas variables mensurables de la sangre. El hemograma básico informa sobre los siguientes datos: índices corpusculares recuento de elementos formes valores de hemoglobina valores normales Enfermedades en la sangre La Hematología es la especialidad médica que se dedica al estudio de la sangre y sus afecciones relacionadas. El siguiente es un esquema general de agrupación de las diversas enfermedades de la sangre: Enfermedades de la hemostasia Enfermedades del sistema eritrocitario Enfermedades del sistema leucocitario Hemopatías malignas (leucemias/linfomas, discrasias y otros) Las enfermedades de la sangre básicamente, pueden afectar elementos celulares (eritrocitos, plaquetas y leucocitos), plasmáticos (inmunoglobulinas, factores hemostáticos), órganos hematopoyéticos (médula ósea) y órganos linfoides (ganglios linfáticos y bazo). Debido a las diversas funciones que los componentes sanguíneos cumplen, sus trastornos darán lugar a una serie de manifestaciones que pueden englobarse en diversos síndromes. Los síndromes hematológicos principales: Síndrome adenopático Síndrome anémico Síndrome de insuficiencia medular global Síndrome disglobulinhémico Síndrome esplenomegálico Síndrome granulocitopénico Síndrome hemorrágico Síndrome linfoproliferativo crónico (con expresión leucémica) Síndrome mielodisplásico Síndrome mieloproliferativo crónico Síndrome poliglobúlico Véase también alteraciones de los hematíes donación de sangre grupo sanguíneo hematología transfusión de sangre Referencias Tortora-Derrickson: Principios de Anatomía y Fisiología. Consultado el 3 de abril de 2018 «¿Cuánta sangre tenemos en el cuerpo humano?». Bases de la fisiología. Editorial Tebar. 2007. 9788473602662. Consultado el 23 de octubre de 2019. Agustino, AM., Piqueras, R., Pérez, M. et al. Recuento de plaquetas y volumen plaquetario medio en una población sana. Rev Diagn Biol. (online). abr.-jun. 2002, vol.51, no.2 (citado 23 julio de 2006), p.51-53. ISSN 0034-7973. Cf. “Descifrados dos grupos sanguíneos más”, en El País 28-II-2012, 20: Oxygen Carriage in Blood – High Altitude Ciencias de la Naturaleza y su didáctica pag 110. Julia Morros Sardá 9. Barrett y Barman; Ganong: Fisiología Médica. Editorial McGraw-Hill. 25ª ed. 2016 Enlaces externos Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre sangre. Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Sangre. Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Sangre. Valores normales de análisis clínicos y de laboratorio. Características de la sangre. Fórmula leucocitaria – Ejercicio en línea de libre acceso. Control de autoridades Proyectos WikimediaWd Datos: Q7873Commonscat Multimedia: BloodWikiquote Citas célebres: Sangre IdentificadoresBNF: 11934902m (data)GND: 4007259-9LCCN: sh85014927NDL: 00565671NARA: 10638001AAT: 300011797Diccionarios y enciclopediasBritannica: urlIdentificadores médicosMeSH: D001769TA: A12.0.00.009FMA: 9670UMLS: C0005767 Categorías: SangreTérminos zoológicosTérminos médicosTejidos (biología)
Was ist Bewusstsein? Was ist Schlaf? Was ist tot?
Drei Fragen, die seit Jahrhunderten gestellt werden und über die sich viele Philosophen den Kopf zerbrochen haben.
Und nicht nur Philosophen; Neurologen, Psychiater, Schriftsteller, Hirnchirurgen, Schlafspezialisten, Traumfänger, Goe-Roes, Priester usw. usw.
Und Laien natürlich auch. Laien wie ich!
Hätte ich denn inmitten dieses ganzen Tohuwabohus etwas Vernünftiges zu sagen?
Das kann man am Ende meines Schreibens beurteilen!
Joost Gielen
In diesem Buch geht es um die Suche nach dem, was Bewusstsein ist.
Darüber, warum wir, wenn wir schlafen, “nicht da” sind.
Über die verblüffende Zusammensetzung einer Zelle, die der Schlüssel zu unserem Bewusstsein sein könnte.
EINE (R)EVOLUTIONÄRE IDEE!
alle seiten jede nacht
DU LEBST, WEIL DEIN BLUT FLIESST,
NICHT WEIL DEIN HERZ SCHLÄGT
Übersetzt mit .DeepL.com/Translator (kostenlose Version)Medizinische Aspekte Erkrankungen Blutgruppen Bluttransfusionen Aderlass und Schröpfen Blutgifte Blutreinigung Kulturgeschichte des Blutes Blut als Abfallprodukt in der Tierproduktion Blut als Lebensmittel/Nährstoff Sonstige Nutzung Siehe auch Literatur Weblinks Einzelnachweise Etymologie Das gemeingermanische Wort „Blut“ (von mittelhochdeutsch und althochdeutsch bluot) gehört wahrscheinlich im Sinne von „Fließendes“ zu indogermanisch bhlê- „quellen“, und bhel- „schwellen, knospen, blühen“ (vergleiche englisch blow). Nach alter Tradition gilt Blut als der Sitz des Lebens, daher entstanden Zusammensetzungen wie Blutrache, Blutschuld.[1] Evolution Jede Zelle ist für den Erhalt ihres Stoffwechsels auf den stofflichen Austausch mit ihrer Umgebung angewiesen. Da mit der Entwicklung komplexerer Vielzeller nicht mehr jede Zelle mit der Körperoberfläche in direktem Kontakt steht und die Diffusion ein sehr langsamer Vorgang ist, dessen Zeitbedarf sich proportional zum Quadrat der Entfernung verhält, wird mit zunehmender Größe des Lebewesens ein Transportmedium für diese Austauschprozesse notwendig. Diese Flüssigkeit bringt die Stoffe also in die Nähe der Zielzellen und verkürzt damit die notwendige Diffusionsstrecke. Bei den Tieren mit offenem Blutkreislauf (z. B. Gliederfüßern oder Weichtiere) sind Blut- und interstitielle Flüssigkeit (Flüssigkeit im Gewebszwischenraum) nicht voneinander getrennt. Die hier zirkulierende Flüssigkeit wird als Hämolymphe bezeichnet. Den Nachteil des relativ langsamen Blutflusses in einem offenen Kreislauf kompensieren Insekten dadurch, dass die Hämolymphe nicht dem Sauerstofftransport dient, sondern dieser über Tracheen gewährleistet wird. Bei allen Tieren mit einem geschlossenen Blutkreislauf, unter anderem allen Wirbeltieren, wird die zirkulierende Flüssigkeit „Blut“ genannt. Zusammensetzung und Eigenschaften Blutproben Links: Abgestandene Blutprobe. Gut erkennbar ist das hellere Plasma, unter dem sich die zellulären Bestandteile abgesetzt haben. Rechts: Frische Blutprobe mit noch vermischten Blutbestandteilen. Beide Röhrchen enthalten den Gerinnungshemmer EDTA, ohne den beide Blutproben gerinnen würden. Blut besteht aus zellulären Bestandteilen (Hämatokrit, ca. 44 %) und Plasma (ca. 55 %), einer wässrigen Lösung (90 % Wasser) aus Proteinen, Salzen und niedrig-molekularen Stoffen wie z. B. Monosacchariden (Einfachzuckern). Weitere Bestandteile des Blutes sind Hormone, gelöste Gase sowie Nährstoffe (Zucker, Lipide und Vitamine), die zu den Zellen, und Stoffwechsel- und Abfallprodukte (z. B. Harnstoff und Harnsäure), die von den Zellen zu ihren Ausscheidungsorten transportiert werden. Aus chemisch-physikalischer Sicht ist Blut eine Suspension, also ein Gemisch aus der Flüssigkeit Wasser und zellulären Bestandteilen. Es stellt eine nichtnewtonsche Flüssigkeit dar. Dies begründet seine besonderen Fließeigenschaften. Blut hat aufgrund der enthaltenen Erythrozyten eine gegenüber Plasma erhöhte Viskosität. Je höher der Hämatokritwert und je geringer die Strömungsgeschwindigkeit ist, desto mehr steigt die Viskosität. Aufgrund der Verformbarkeit der roten Blutkörperchen verhält sich Blut bei steigender Fließgeschwindigkeit nicht mehr wie eine Zellsuspension, sondern wie eine Emulsion. Der pH-Wert von menschlichem Blut liegt bei 7,4 und wird durch verschiedene Blutpuffer konstant gehalten. Fällt er unter einen bestimmten Grenzwert (ca. 7,35), so spricht man von einer Azidose (Übersäuerung), liegt er zu hoch (ca. 7,45), wird dies Alkalose genannt. Blut verdankt seine rote Farbe dem Hämoglobin, genauer gesagt seinem sauerstoffbindenden Anteil, der Hämgruppe. Deshalb zählt Hämoglobin zur Gruppe der Blutfarbstoffe. Mit Sauerstoff angereichertes Blut hat einen helleren und kräftigeren Farbton als sauerstoffarmes Blut, da die Hämgruppe nach der Aufnahme des Sauerstoffs eine Konformationsänderung vollzieht, in der sich die Position des Eisens in der Hämgruppe relativ zu seinen Bindungspartnern ändert. Dies hat eine Veränderung des Absorptionsspektrums des Lichts zur Folge. Als chemische Komponente, die den typisch metallischen Geruch von Blut bei Säugetieren ausmacht und Raubtiere anzieht, wurde im Jahr 2014 der Aldehyd trans-4,5-Epoxy-(E)-2-Decenal identifiziert.[2][3] Tritt durch eine Verletzung von Blutgefäßen Blut ins Gewebe über, zersetzt sich darin langsam das Hämoglobin zu den Gallenfarbstoffen; in zeitlicher Abfolge von mehreren Tagen wird ein „Blauer Fleck“ dabei grün und gelb. Auf Neuguinea leben Echsenarten, deren Blut eine so hohe Biliverdin-Konzentration aufweisen, dass sie äußerlich grün erscheinen.[4] Die Körperfärbung bei einer Gelbsucht beim Menschen rührt von einem hohen Bilirubin-Spiegel her. Plasma ? Hauptartikel: Blutplasma Die im Plasma enthaltenen Ionen sind vorwiegend Natrium-, Chlorid-, Kalium-, Magnesium-, Phosphat- und Calciumionen. Der Anteil der Proteine beträgt etwa 60 bis 80 g/l, entsprechend 8 % des Plasmavolumens. Sie werden nach ihrer Beweglichkeit bei der Elektrophorese in Albumine und Globuline unterschieden. Letztere werden wiederum in a1-, a2-, ß- und ?-Globuline unterschieden. Die Plasmaproteine übernehmen Aufgaben des Stofftransports, der Immunabwehr, der Blutgerinnung, der Aufrechterhaltung des pH-Wertes und des osmotischen Druckes. Blutplasma ohne Gerinnungsfaktoren wird als Blutserum bezeichnet. Serum wird gewonnen, indem das Blut in einem Röhrchen nach vollständigem Gerinnen zentrifugiert wird. Im unteren Teil des Röhrchens findet sich dann der so genannte Blutkuchen, im oberen die als Serum bezeichnete, meist klare Flüssigkeit. Das Serum enthält auch Substanzen, die im Plasma nicht enthalten sind: insbesondere Wachstumsfaktoren wie PDGF, die während des Gerinnungsvorgangs freigesetzt werden. Serum besteht zu 91 % aus Wasser und 7 % Proteinen. Der Rest sind Elektrolyte, Nährstoffe und Hormone. Durch gelöstes Bilirubin ist es gelblich gefärbt. Zelluläre Bestandteile Die im Blut enthaltenen Zellen werden unterschieden in Erythrozyten, die auch rote Blutkörperchen genannt werden, in Leukozyten, die als weiße Blutkörperchen bezeichnet werden, und in Thrombozyten oder Blutplättchen. Blut hat bei Männern einen korpuskulären Anteil (Zellanteil) von 44 bis 46 %, bei Frauen von 41 bis 43 %. Da die hämoglobintragenden Erythrozyten den Hauptteil des korpuskulären Blutes ausmachen, wird dieses Verhältnis Hämatokrit genannt. Beim Neugeborenen beträgt der Hämatokrit ca. 60 %, bei Kleinkindern nur noch 30 %. Bis zur Pubertät steigt er dann auf die Werte für Erwachsene an. Genaugenommen bezeichnet der Hämatokrit also nur den Anteil an Erythrozyten. Die Leukozyten und Thrombozyten können nach dem Zentrifugieren der zellulären Bestandteile als feiner heller Flaum (buffy coat) über den ganz unten befindlichen Erythrozyten (Hämatokrit) und unter dem Plasmaanteil beobachtet werden, sie machen weniger als 1 % des Blutvolumens beim Gesunden aus. Zellen des menschlichen Blutes Bezeichnung Erythrozyten Leukozyten Eosinophile Basophile Lymphozyten Monozyten Thrombozyten Erythrozyten Die Erythrozyten oder roten Blutkörperchen dienen dem Transport von Sauerstoff und Kohlendioxid. Sie enthalten Hämoglobin, ein Protein, das für Sauerstoffbindung und -transport im Blut verantwortlich ist und aus dem eigentlichen Eiweiß Globin und der Häm-Gruppe, die mit Eisen einen Komplex bildet, besteht. Dieses Eisen verleiht dem Blut von Wirbeltieren seine rote Farbe (Siehe auch: Blutfarbstoff). Bei anderen Tieren wie den Kopffüßern, Spinnentieren oder Krebsen erfüllt eine Kupferverbindung (Hämocyanin) diese Funktion. Deshalb ist deren Blut bläulich.[5] Etwa 0,5 bis 1 % der roten Blutkörperchen sind Retikulozyten, das heißt, noch nicht vollständig ausgereifte Erythrozyten. Die Leukozyten oder weißen Blutkörperchen werden noch einmal in Eosinophile, Basophile und Neutrophile Granulozyten, Monozyten und Lymphozyten unterteilt. Die Granulozyten werden nach dem Färbeverhalten ihres Protoplasmas benannt und dienen, genau wie die Monozyten, der unspezifischen Immunabwehr, während die Lymphozyten an der spezifischen Immunabwehr teilnehmen. Thrombozyten dienen der Blutungsstillung und bilden damit die Grundlage der ersten Phase der Wundheilung. Die zahlenmäßige Zusammensetzung der Blutzellen kann zwischen den einzelnen Wirbeltierarten variieren. Besonders hohe Erythrozytenzahlen haben Ziegen (bis 14 Mio/µl), besonders niedrige das Geflügel (3–4 Mio/µl). Die Leukozytenzahlen haben ähnlich große Variationen: Rinder, Pferde und Menschen haben etwa 8.000/µl, während Schafe (bis zu 17.000/µl) und Vögel (bis 25.000/µl) besonders hohe Anteile an weißen Blutkörperchen haben. Auch der Anteil der einzelnen Untertypen der Leukozyten variiert beträchtlich. Während bei Menschen und Pferden die Granulozyten dominieren (granulozytäres Blutbild), sind es bei Rindern die Lymphozyten (lymphozytäres Blutbild); bei Schweinen ist das Verhältnis von Granulo- zu Lymphozyten ausgeglichen (granulo-lymphozytäres Blutbild). Neutrophiler Granulozyt Eosinophiler Granulozyt Basophiler Granulozyt Auf- und Abbau der Zellen des Blutes Ablauf der Hämatopoese Alle Zellen des Blutes werden in einem Hämatopoese genannten Vorgang im Knochenmark gebildet. Aus pluripotenten Stammzellen, aus denen jede Zelle reifen kann, werden multipotente Stammzellen, die auf verschiedene Zelllinien festgelegt sind. Aus diesen entwickeln sich dann die einzelnen zellulären Bestandteile des Blutes. Die Erythropoese bezeichnet als Unterscheidung zur Hämatopoese nur die Differenzierung von Stammzellen zu Erythrozyten. Der Prozess der Reifung und Proliferation der Zellen wird durch das in Niere und Leber produzierte Hormon Erythropoietin gefördert. Eine wichtige Rolle bei der Erythropoese spielt Eisen, das zur Bildung von Hämoglobin benötigt wird. Außerdem spielen Vitamin B12 (Cobalamine) und Folsäure eine Rolle. Kommt es zu einem Sauerstoffmangel im Körper, zum Beispiel auf Grund eines Höhenaufenthalts, so wird die Hormonausschüttung erhöht, was längerfristig zu einer erhöhten Anzahl an roten Blutkörperchen im Blut führt. Diese können mehr Sauerstoff transportieren und wirken so dem Mangel entgegen. Dieser Gegenregulationsvorgang ist auch messbar: Man findet eine erhöhte Anzahl von Retikulozyten (unreifen roten Blutkörperchen). Der Abbau der roten Blutkörperchen findet in der Milz und den Kupffer’schen Sternzellen der Leber statt. Erythrozyten haben eine durchschnittliche Lebensdauer von 120 Tagen. Das Hämoglobin wird in einem Abbauprozess über mehrere Schritte (über Bilirubin) zu Urobilin und Sterkobilin abgebaut. Während Urobilin den Urin gelb färbt, ist Sterkobilin für die typische Farbe des Kots verantwortlich. Funktionen Transportfunktion Das Blut mit seinen einzelnen Bestandteilen erfüllt viele wesentliche Aufgaben, um die Lebensvorgänge aufrechtzuerhalten. Hauptaufgabe ist der Transport von Sauerstoff und Nährstoffen zu den Zellen und der Abtransport von Stoffwechselendprodukten wie Kohlenstoffdioxid oder Harnstoff. Außerdem werden Hormone und andere Wirkstoffe zwischen den Zellen befördert. Blut dient weiterhin der Homöostase, das heißt der Regulation und Aufrechterhaltung des Wasser- und Elektrolythaushaltes, des pH-Werts sowie der Körpertemperatur. Abwehrfunktion Als Teil des Immunsystems hat das Blut Aufgaben in Schutz und Abwehr gegen Fremdkörper (unspezifische Abwehr) und gegen Antigene (spezifische Abwehr) durch Phagozyten (Fresszellen) und durch Antikörper. Weiter ist das Blut ein wichtiger Bestandteil bei der Reaktion auf Verletzungen (Blutgerinnung und Fibrinolyse). Zudem hat Blut eine Stützwirkung durch den von ihm ausgehenden Flüssigkeitsdruck. Wärmeregulierung Die ständige Zirkulation des Blutes gewährleistet eine konstante Körpertemperatur. Diese liegt beim gesunden Menschen bei ca. 36–37 °C. Dabei geht man im Allgemeinen von der Temperatur im Innern des Körpers aus. Siehe auch: Homoiothermie und Thermoregulation Atmung Eine Funktion des Blutes ist der Transport von Sauerstoff von der Lunge zu den Zellen und von Kohlenstoffdioxid – dem Endprodukt des oxidativen Kohlenstoffwechsels – zurück zur Lunge. Herz-Lungenkreislauf Im Rahmen der Atmung gelangt der in der Luft enthaltene Sauerstoff über die Luftröhre in die Lunge bis hin zu den Lungenbläschen. Durch deren dünne Membran gelangt der Sauerstoff in die Blutgefäße. Das Blut wiederum wird im Rahmen des Lungenkreislaufes vom Herzen zur Lunge geführt. Das zunächst sauerstoffarme Blut gibt in der Lunge Kohlenstoffdioxid (CO2) ab und nimmt dort Sauerstoff auf. Das nun sauerstoffreiche Blut fließt über mehrere Lungenvenen (Venae pulmonales) wieder zurück zum Herzen, genauer zum linken Vorhof. Von dort wird das Blut über ein geschlossenes Netz aus Blutgefäßen an die meisten stoffwechselnden Zellen innerhalb des Körpers verteilt (vgl. auch Blutkreislauf). Ausgenommen davon sind u. a. Zellen der Hornhaut des Auges und der Knorpel, die keinen direkten Anschluss an das Gefäßsystem haben und wie bei primitiveren Organismen über Diffusion ernährt werden (bradytrophe Gewebe). Hämmolekül, abgebildet ist hier Häm b Funktionell wichtig für den oben beschriebenen Gasaustausch ist der in den roten Blutkörperchen enthaltene Blutfarbstoff Hämoglobin. Jedes Hämoglobinmolekül besteht aus vier Untereinheiten, die jede eine Hämgruppe enthalten. Im Zentrum der Hämgruppe ist ein Eisen-Ion gebunden. Dieses Eisen übt eine starke Anziehungskraft (sog. Affinität) auf Sauerstoff aus, wodurch der Sauerstoff an das Hämoglobin gebunden wird. Hat dies stattgefunden, so spricht man von oxygeniertem Hämoglobin. Die Affinität des Hämoglobins für Sauerstoff wird durch eine Erhöhung des Blut-pH-Werts, eine Senkung des Partialdrucks von Kohlendioxid, eine geringere Konzentration des im Rapoport-Luebering-Zyklus gebildeten 2,3-Bisphosphoglycerats und eine niedrigere Temperatur erhöht. Ist die Affinität des Hämoglobins für Sauerstoff hoch und der Partialdruck von Sauerstoff ebenso, wie es in den Lungen der Fall ist, dann begünstigt dies die Bindung von Sauerstoff an Hämoglobin, ist jedoch das Gegenteil der Fall wie im Körpergewebe, so wird Sauerstoff abgegeben. 98,5 % des im Blut enthaltenen Sauerstoffs sind chemisch an Hämoglobin gebunden. Nur die restlichen 1,5 % sind physikalisch im Plasma gelöst. Dies macht Hämoglobin zum vorrangigen Sauerstofftransporter der Wirbeltiere. Unter normalen Bedingungen ist beim Menschen das die Lungen verlassende Hämoglobin zu etwa 96–97 % mit Sauerstoff gesättigt. Desoxygeniertes Blut ist immer noch zu ca. 75 % gesättigt. Die Sauerstoffsättigung bezeichnet das Verhältnis aus tatsächlich gebundenem Sauerstoff zu maximal möglichem gebundenem Sauerstoff. Kohlenstoffdioxid wird im Blut auf verschiedene Art und Weise transportiert: Der kleinere Teil wird physikalisch im Plasma gelöst, der Hauptteil jedoch wird in Form von Hydrogencarbonat (HCO3-) und als an Hämoglobin gebundenes Carbamat transportiert. Die Umwandlung von Kohlenstoffdioxid zu Hydrogencarbonat wird durch das Enzym Carboanhydrase beschleunigt. Blutstillung und -gerinnung ? Hauptartikel: Hämostase Aus einer Schnittwunde rinnendes Blut Die Prozesse, die den Körper vor Blutungen schützen sollen, werden unter dem Oberbegriff der Hämostase zusammengefasst. Dabei wird zwischen der primären und der sekundären Hämostase unterschieden. An der primären Hämostase sind neben den Thrombozyten verschiedene im Plasma enthaltene und auf der Gefäßwand präsentierte Faktoren beteiligt. Das Zusammenspiel dieser Komponenten führt bereits nach zwei bis vier Minuten zur Abdichtung von Lecks in der Gefäßwand. Dieser Zeitwert wird auch als Blutungszeit bezeichnet. Zuerst verengt sich das Gefäß, dann verkleben die Thrombozyten das Leck, und schließlich bildet sich ein fester Pfropfen aus Fibrin, der sich nach abgeschlossener Gerinnung zusammenzieht. Die Fibrinolyse ist später für ein Wiederfreimachen des Gefäßes verantwortlich. Die sekundäre Hämostase findet durch Zusammenwirkung verschiedener Gerinnungsfaktoren statt. Dies sind, bis auf Calcium (Ca2+), in der Leber synthetisierte Proteine. Diese im Normalfall inaktiven Faktoren werden in einer Kaskade aktiviert. Sie können entweder endogen, das heißt durch Kontakt des Blutes mit anionischen Ladungen des subendothelialen (unter der Gefäßinnenoberfläche gelegenen) Kollagens, oder exogen aktiviert werden, das heißt durch Kontakt mit Gewebsthrombokinase, die durch größere Verletzungen aus dem Gewebe in die Blutbahn gelangt ist. Ziel der sekundären Blutgerinnung ist die Bildung von wasserunlöslichen Fibrinpolymeren, die das Blut zu „Klumpen“ gerinnen lassen. Als Fibrinolyse wird der Prozess der Rückbildung der Fibrinklumpen bezeichnet. Dies findet durch die Aktion des Enzyms Plasmin statt. Soll aufgrund verschiedener medizinischer Indikationen wie zum Beispiel Herzrhythmusstörungen die Gerinnungsfähigkeit des Blutes herabgesetzt werden, so setzt man Antikoagulantien (Gerinnungshemmer) ein. Diese wirken, indem sie entweder das zur Gerinnung notwendige Calcium binden (jedoch nur im Reagenzglas, z. B. Citrat oder EDTA), indem sie die Interaktion zwischen den Gerinnungsfaktoren hemmen (z. B. Heparin) oder indem sie die Bildung der Gerinnungsfaktoren selbst unterbinden (z. B. Cumarine). Medizinische Aspekte Erkrankungen Messung der Blutsenkungsreaktion nach der Westergren-Methode Blutabnahme Viele Krankheiten lassen sich an bestimmten Veränderungen der Blutbestandteile im Blutbild erkennen und in ihrem Schweregrad einordnen, weshalb das Blut die am häufigsten untersuchte Körperflüssigkeit in der Labormedizin ist. Eine weitere wichtige Untersuchung ist die Blutsenkungsreaktion (BSR), bei der anhand der Zeit, in der sich die festen Bestandteile in mit Gerinnungshemmern behandeltem Blut absetzen, Rückschlüsse auf eventuell vorhandene Entzündungen gezogen werden können. Außer Krankheiten, die sich durch Veränderungen im Blutbild äußern, gibt es auch Krankheiten, die das Blut (bzw. Blutbestandteile) selbst befallen. Das Fachgebiet der Medizin, das sich mit diesen Erkrankungen befasst, ist die Hämatologie. Zu den wichtigsten zählen die Anämie oder Blutarmut, die Hämophilie oder Bluterkrankheit und die Leukämie als Blutkrebs. Bei einer Anämie kommt es, aufgrund vielfältiger Ursachen, zu einer Unterversorgung des Körpers mit Sauerstoff (Hypoxie). Bei Hämophilien ist die Blutgerinnung gestört, was in schlecht oder nicht stillbaren Blutungen resultiert. Bei einer Leukämie werden übermäßig viele weiße Blutkörperchen gebildet und bereits in unfertigen Formen ausgestoßen. Dies führt zu einer Verdrängung der anderen zellulären Bestandteile des Blutes in Knochenmark und Blut selbst. Eine übermäßige Bildung von Blutzellen nennt man Zytose oder Philie, die je nach Zellart in Erythrozytose und Leukozytose (Unterformen sind Granulozytose: Eosinophilie, Basophilie, Neutrophilie; Monozytose; Lymphozytose; Thrombozytose) unterteilt wird. Einen Mangel an roten Blutzellen nennt man Erythropenie (Anämie), an weißen Leukopenie (je nach Zellart Eosinopenie, Basopenie, Neutropenie, Monopenie, Lymphopenie, Thrombozytopenie). Solche Verschiebungen der Proportionen der Zellzahlen werden im Differentialblutbild untersucht und geben zum Teil Hinweise auf die Art und das Stadium einer Krankheit. Durch die Rolle des Blutes in der Versorgung der Zellen besteht bei einer fehlenden oder nicht ausreichenden Blutversorgung immer die Gefahr von Zellschädigung oder -sterben. Bei einer körperweiten Minderversorgung mit Blut, beispielsweise durch einen großen Blutverlust, spricht man von Schock. Durch Blutgerinnsel (aber auch andere Ursachen) kann es zu einer Thrombose, Embolie oder einem Infarkt (z. B. Herz- oder Hirninfarkt) kommen. Um dies zu verhindern, können Wirkstoffe wie Acetylsalicylsäure, Heparin oder Phenprocoumon angewendet werden, die die Gerinnung hemmen. Blut selbst hat, wenn es in größeren Mengen in den Magen-Darm-Trakt gelangt, eine abführende Wirkung. Blutgruppen ? Hauptartikel: Blutgruppe In der Zellmembran der roten Blutkörperchen sind Glycolipide verankert, die als Antigene wirken. Sie werden als Blutgruppen bezeichnet. Kommt es zu einer Vermischung von Blut verschiedener Blutgruppen, so tritt oft eine Verklumpung des Blutes ein. Deswegen muss vor Bluttransfusionen die Blutgruppe von Spender und Empfänger festgestellt werden, um potenziell tödliche Komplikationen zu vermeiden. Die medizinisch bedeutsamsten Blutgruppen des Menschen sind das AB0-System und der Rhesus-Faktor (beide von Karl Landsteiner und Mitarbeitern zuerst beschrieben). Jedoch gibt es beim Menschen noch rund 20 weitere Blutgruppensysteme mit geringerer Bedeutung, die ebenfalls Komplikationen verursachen können. Im AB0-System findet man die Blutgruppen A, B, AB und 0. Die Bezeichnung sagt aus, welche Antigene auf den Erythrozyten gefunden werden (bei A: nur A-Antigene, bei B: B-Antigene, bei AB: A- und B-Antigene und bei 0: keine der beiden) und welche Antikörper (des Typs IgM) im Serum vorhanden sind (bei A: B-Antikörper, bei B: A-Antikörper, bei AB: keine Antikörper und bei 0: A- und B-Antikörper). Rhesusfaktoren können in den Untergruppen C, D und E auftreten. Medizinisch relevant ist besonders der Faktor D. Ist das D-Antigen vorhanden, so spricht man von Rhesus-positiv, fehlt es, spricht man von Rhesus-negativ. Beim Rhesussystem entstehen die Antikörper (der Gruppe IgG) im Blut erst, nachdem der Körper das erste Mal auf Blut mit Antigenen trifft. Da IgG-Antikörper die Plazenta durchqueren können, besteht die Möglichkeit von Komplikationen während der zweiten Schwangerschaft einer Rhesus-negativen Mutter mit einem Rhesus-positiven Kind. Hierbei kommt es zunächst zu einer Auflösung (Hämolyse) der kindlichen Erythrozyten und einer anschließenden krankhaft gesteigerten Neubildung, die als fetale Erythroblastose bezeichnet wird. Die Blutgruppen sind neben ihrer Relevanz bei Transfusionen und Organtransplantationen sowie in der Schwangerschaft auch von Bedeutung in der Rechtsmedizin zur Identitäts- und Verwandtschaftsbestimmung, auch wenn die Aussagekraft von darauf beruhenden Tests weitaus geringer ist als bei der DNA-Analyse und sich auf Ausschlussnachweise beschränkt. Bluttransfusionen ? Hauptartikel: Bluttransfusion Blutspende Bei großen Blutverlusten, bei verschiedenen Krankheiten wie dem myelodysplastischen Syndrom und oft zur Bekämpfung von Nebenwirkungen bei allen Chemotherapien werden meist Bluttransfusionen durchgeführt, um das Blutvolumen aufzufüllen oder bestimmte Blutbestandteile, an denen ein Mangel vorliegt, gezielt zu ergänzen. Hierbei ist zu beachten, dass das Blut von Spender und Empfänger hinsichtlich der Blutgruppen und des Rhesusfaktors bestimmte Bedingungen erfüllen muss, da es sonst zu schweren Transfusionszwischenfällen kommen kann. Um Transfusionen zu ermöglichen, sind jedoch Blutspenden nötig. Es wird zwischen Vollblutspenden, Eigenblutspenden und Spenden nur einzelner spezifischer Blutbestandteile (z. B. Blutplasma oder Thrombozyten) unterschieden. Bei einer Vollblutspende werden dem Spender ca. 500 ml venöses Blut entnommen; dieses Blut wird dann konserviert, untersucht und bei entsprechender Eignung in verschiedene Blutprodukte aufgetrennt. Diese werden in einer Blutbank eingelagert. Eigenblutspenden dienen der Bereitstellung von Blut vor einer Operation, das bei eventuell auftretendem Blutverlust ohne Komplikationen dem Patienten wieder verabreicht werden kann. Eine Blutspende kostet den Empfänger bzw. dessen Krankenkasse in Deutschland 109,90 €.[6] Hauptbestandteil dieses Betrages ist die Durchführung der Blutspende, weitere Kostenpunkte sind Laboruntersuchungen, Haltbarmachung, Verteilung und Verwaltung. Alternativen zur Blutspende sind künstliches Blut, das aus lang haltbaren gefriergetrockneten roten Blutkörperchen in einer isotonischen Lösung besteht, und Blutersatz, das starken Blutverlust ausgleichen soll, wenn keine Blutkonserven verfügbar sind. Blutersatzmittel können entweder das noch vorhandene Restblut verdünnen und somit das für einen funktionierenden Blutkreislauf notwendige Volumen wiederherstellen (sog. Volumenexpander) oder das Blut durch aktives Übernehmen des Sauerstofftransports unterstützen. Auch bei den übrigen Säugetieren gibt es verschiedene Blutgruppensysteme (bei Haustieren 7 bis 15) mit jeweils einer Mehrzahl von Blutgruppenfaktoren. Im Gegensatz zum Menschen gibt es allerdings bei der ersten Bluttransfusion kaum Reaktionen auf diese Blutgruppenunterschiede. Daraufhin gebildete Antikörper rufen erst bei Folgeblutspenden gegebenenfalls eine Unverträglichkeitsreaktion hervor. Aderlass und Schröpfen James Gillray: Der Aderlass (um 1805) Vom Altertum ausgehend galt im europäischen Mittelalter das Blut als einer der Vier Säfte des Lebens. Dabei versuchte man, durch Aderlass oder Schröpfen Heilung zu bewirken und „faules Blut“ zu entfernen. Laut Erzählungen resultierte diese Überlegung aus der Beobachtung kranker Nilpferde, die sich an Gegenständen rieben, bis sie bluteten.[7] Über lange Zeit galt der Aderlass als anerkannte Therapieform und erfreute sich großer Beliebtheit. Viele Doktoren und Wundärzte neigten jedoch dazu, diese Therapieform äußerst exzessiv zu betreiben. Erst Forschung und Kontakt zu anderen Kulturen (v. a. zu der hoch entwickelten arabischen Medizin) sorgten für differenzierte und anwendungsgerechtere Behandlungen. Der Aderlass als therapeutische Blutentnahme wird heute durchwegs durch Punktion einer Vene mit einer dicken Kanüle durchgeführt. Dabei werden in der Regel 400 bis maximal 1.000 ml[8] entnommen. Dies ist noch immer angezeigt bei Erkrankungen wie der Hämochromatose (Eisenspeicherkrankheit), der Porphyria cutanea tarda und der Polycythaemia vera (krankhafte Vermehrung vor allem der roten Blutkörperchen). Auch die Blutegelbehandlung findet wieder Beachtung – wobei aber der kontrollierte pharmakognostische Einsatz des Hirudin vorrangig ist. Blutgifte ? Hauptartikel: Blutgift Blutgifte, auch als Hämotoxine bezeichnet, sind Stoffe, durch deren chemische Beschaffenheit das Blut-, Blutgerinnungs- oder Blutbildungssystem derart verändert wird, dass die Transport- und Stoffwechselfunktion des Blutes eingeschränkt oder verhindert wird. Dies kann eine Schädigung des Blutkreislaufs bis hin zum Kreislaufkollaps zur Folge haben. Zu den chemischen Verbindungen, die als Blutgifte wirken, zählen beispielsweise Kohlenmonoxid (CO), Benzol, Alkohole wie Ethanol, organische Nitroverbindungen, Arsen- und Bleiverbindungen. Beispiele für pflanzliche Inhaltsstoffe mit hämotoxischer Wirkung sind die Saponine und Chinin. Auch eine Reihe von tierischen Giften wirkt auf das Blut, zum Beispiel die Hauptbestandteile der Gifte vieler Vipernarten. Blutreinigung Blutreinigungsverfahren (Möglichkeiten zur Entfernung von Blutgiften) sind die Dialyse bei akutem oder chronischem Nierenversagen oder auch die Apherese zur Entfernung von pathogenen (krank machenden) Bestandteilen.[9] Kulturgeschichte des Blutes ? Hauptartikel: Kulturgeschichte des Blutes Blut wurde schon früh als Träger der Lebenskraft angesehen. Die Beobachtung, wie beim Verbluten eines Menschen oder beim Ausbluten eines Schlachttiers dessen Kräfte schwinden, ließ die Menschen darauf schließen, dass das Blut ein Urstoff des Lebens sei. Blut als Abfallprodukt in der Tierproduktion Tierart Lämmer Rinder Schweine Hühner Blut gilt als eines der problematischeren Abfallprodukte der Schlachthäuser. Für die USA schätzt man (bei einem Anteil von etwa 20 % am globalen Fleischmarkt)[10] eine jährliche Produktion von 1,6 Millionen Tonnen Blut. Wegen des relativ hohen Feststoffanteils (etwa 18 %) und des hohen chemischen Bedarfs an Sauerstoff (etwa 500 g O2/L, etwa 800-mal so viel wie bei Haushaltsabwässern) gelten die Umweltprobleme, die vom Schlachtblut hervorgerufen werden, in der Fachliteratur als „enorm“. Wegen der Entsorgungskosten haben Hersteller einen starken wirtschaftlichen Anreiz, Blut zu verarbeiten oder zu verwerten. Vom anfallenden Blut werden (in den USA) etwa 30 % der Nahrungsmittelindustrie zugeführt, überwiegend als kosteneffizientes Bindemittel in Fleischprodukten und als Färbemittel. Weiterhin wird Blut für die Tiernahrung, als Dünger und in der Papierverarbeitung als Klebstoff verwendet.[11] Blut als Lebensmittel/Nährstoff ? Hauptartikel: Blut (Lebensmittel) Zwar werden bei oder nach der Schlachtung Tierkörper so eröffnet und aufgehängt, dass diese ausbluten und damit haltbareres Fleisch ergeben, doch wird Blut andererseits auch als Lebensmittelzutat, etwa von Blutwurst genutzt. Blut ist auch Hauptnahrungsmittel einiger so genannter hämatophager (blutverzehrender) Parasiten. Der Blutegel saugt sich an der Haut fest und beißt sich dann durch sie hindurch. Innerhalb einer halben Stunde können Blutegel das Fünffache ihres Gewichts an Blut aufnehmen. Die dabei mit ihrem Speichel ausgeschiedenen gerinnungshemmenden Stoffe (z. B. Heparin und Hirudin) machen sie auch für die Medizin interessant. Weitere Blutsauger sind beispielsweise Stechmücken, Bremsen, einige Milben (z. B. Rote Vogelmilbe), Wanzen und einige Würmer (z. B. Hakensaugwürmer). Nur wenige Wirbeltiere ernähren sich ganz oder teilweise von Blut. Neben den Vampirfledermäusen sind nur noch die auf Wolf und Darwin, den zwei nördlichsten Galápagos-Inseln, lebenden Populationen des Spitzschnabel-Grundfinken (Geospiza difficilis), eines Darwinfinken, für derartigen Parasitismus bekannt. Auf den wasserlosen Inseln trinken diese so genannten „Vampirfinken“ vom Blut der sich dort aufhaltenden Meeresvögel, indem sie unbemerkt die Ansätze der Federkiele anpicken und so zugleich ihren Flüssigkeitsbedarf decken. Blutsaugende Tiere sind häufig Überträger von Krankheiten, da sie als Vektoren krankheitserregende Viren, Bakterien, Protozoen und andere Organismen übertragen können. Einige dieser so übertragenen Mikroorganismen leben selbst direkt vom Blut des Wirtsorganismus, so die einzelligen Malariaerreger, die Plasmodien. Nach dem Tod eines Organismus und dem Zusammenbruch der Immunabwehr beginnen Fäulnisbakterien, die ansonsten im lebenden Organismus nicht vermehrungsfähig sind, am deutlichsten erkennbar zunächst das Blut unter Freisetzung von biogenen Aminen wie Cadaverin und Putrescin zu verstoffwechseln, und führen damit zum sicheren Todeszeichen des durchschlagenden Venennetzes, also zur Verfärbung des oberflächlichen Venensystems in ein dunkles Grün. Sonstige Nutzung Menschliches Blut ist in der mittelalterlichen Literatur als Futtermittel in der Schweinemast, als Gartendüngemittel und in vielfältigen Rezepturen aus Haushalt und Bauwesen erwähnt. Diese heute befremdliche Verwendung liegt in der auf dem Aderlass aufgebauten galenischen Medizin des Mittelalters und der frühen Neuzeit begründet, durch die Menschenblut in teils beträchtlichen Mengen verfügbar war. Pharmazeutisch verwendet als Sanguis hominis wurde der an Sonne getrocknete, sich nach dem Schlagen mit einem gespaltenen Rohr des durch Aderlass gewonnenen Blutes sich abgesetzte Blutkuchen.[12] Wie aber das Baderwesen als Ganzes wurde diese Praxis – aus weltanschaulichen wie auch aus hygienischen Gründen – teils nur als Sitte des armen Volkes toleriert, oder scharf bekämpft. Blutagar ist ein in der Mikrobiologie verwendeter Nährboden für Mikroorganismen, der menschliches oder tierisches Blut enthält. Mit ihm können verschiedene Erreger, zum Beispiel Streptokokken, nachgewiesen werden. Blutmehl, das aus getrocknetem Blut von Schlachttieren gewonnen wird, findet als Proteinzusatzfuttermittel noch teilweise Anwendung in der Tierernährung. Mit dem Aufkommen von BSE darf Blutmehl nur noch aus Blut von Schlachthöfen erzeugt werden, die keine Wiederkäuer schlachten (Verordnung (EG) Nr. 1234/2003). Blutmehl findet vor allem in der Fischfütterung Einsatz oder aber auch als Düngemittel. Ochsenblut ist ein Bindemittel für Farbanstriche, mit denen früher Fachwerkbalken vor der Witterung geschützt wurden. Entgegen weit verbreiteter Ansicht heißt diese Farbe nicht deswegen Ochsenblutrot, weil sie rötlich ist, sondern weil sie tatsächlich Ochsenblut enthält. Zur Herstellung von Ochsenblutrot lässt man das Blut frisch geschlachteter Ochsen abstehen, sodass sich das Serum und die roten Blutkörperchen trennen. Aus dem Serum und gelöschtem Kalk wird unter Zugabe von Pigmenten eine gut wetterfeste Farbe gewonnen. Siehe auch PortalPortal: Medizin – Übersicht zu Wikipedia-Inhalten zum Thema Medizin Cruor Ichor Pneuma Drachenblut (Harz) Literatur Christina von Braun, Christoph Wulf: Mythen des Blutes. Campus Verlag, Frankfurt am Main u. a. 2007. Ludwig Heilmeyer, Herbert Begemann: Blut und Blutkrankheiten. In: Ludwig Heilmeyer (Hrsg.): Lehrbuch der Inneren Medizin. Springer-Verlag, Berlin/Göttingen/Heidelberg 1955; 2. Auflage ebenda 1961, S. 376–449. Arnold Angenendt: Sühne durch Blut. In: Frühmittelalterliche Studien. 18, 1984, S. 437–467. Robert F. Schmidt, Florian Lang, Gerhard Thews: Physiologie des Menschen. Springer, Berlin 2004, 3-540-21882-3. Friedhelm Schneidewind: Das Lexikon rund ums Blut – Der rote Lebenssaft in Mystik und Mythologie, Magie und Medizin, Religion und Volksglaube, Legende und Literatur. Lexikon-Imprint-Verlag, Berlin 1999, 3-89602-224-5. Meinolf Schumacher: Sündenschmutz und Herzensreinheit. Studien zur Metaphorik der Sünde in lateinischer und deutscher Literatur des Mittelalters., Wilhelm Fink Verlag, München 1996, 3-7705-3127-2 (Digitalisat), S. 408–416 (Schmutzmaterie: Blut), S. 552–588 (Reinigen mit Blut). Christina von Braun: Viertes Bild: Blut und Blutschande. Zur Bedeutung des Blutes in der antisemitischen Denkwelt. In: Julius H. Schoeps, Joachim Schlör (Hrsg.): Bilder der Judenfeindschaft. Antisemitismus – Vorurteile und Mythen. Augsburg 1999, 3-8289-0734-2, S. 80–95. Stefan Silbernagl, Agamemnon Despopoulos: Taschenatlas der Physiologie. Thieme, Stuttgart 2003, 3-13-567706-0. Paul Volz: Die biblischen Altertümer. Komet Verlag, Köln 1914, 3-89836-316-3. Christine Knust, Dominik Groß (Hrsg.): Blut. Die Kraft des ganz besonderen Saftes in Medizin, Literatur, Geschichte und Kultur (= Studien des AKGW. Band 7). Kassel 2010, 978-3-89958-832-3. 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